Desde la Asociación Vecinal recordaron que esas tierras no pertenecen más al Centro Tradicionalista desde el año 2003, y que casi un centenar y medio de Gauchos denunciaron a esa institución.
La Fracción 80, tal cuál es la nomenclatura oficial de las tierras donde estuvo emplazado el Centro Tradicionalista, originalmente pertenecía a un vecino del barrio Ciudadela que en los años 60 obtuvo el permiso precario de ocupación y que en el año 1983 donó a la Asociación Vecinal (expediente 2601/A/83). Esta donación fue ratificada por la Municipalidad con la resolución 1719/83, la cual lleva la firma del Intendente Roberto Die. Esta cesión nunca pudo hacerse efectiva puesto que el Centro Tradicionalista ocupó esas tierras.
De esta forma, durante una década, la Vecinal y el Centro Tradicionalista pelearon por las tierras hasta que en 1992 el Consejo Deliberante otorgó la Fracción 80 a estos últimos debido a que «el predio fue ocupado de hecho» por el Centro Tradicionalista, tal cual reza la resolución 1388/92. En 2003, y debido a que el Centro Tradicionalista incumplió con lo requerido en la resolución 1388 del año 1992, el Municipio recuperó las tierras para hacer allí lo comuna considera necesario (resolución 1171/2003). Por ordenanza 8026/03 el Consejo Deliberante aprobó que la Fracción 80 fuera un Campo de Juego. Las tierras fueron otorgadas en comodato a la Asociación Vecinal, a la Asociación Cooperadora de la Escuela 161 y al Club Ciudadela, proyecto que nunca pudo llevarse a cabo porque el Centro Tradicionalista continuó usando las tierras, a pesar de que no tenía más el comodato.
Es importante recalcar que el comodato del año 2003 indica que las tierras deben ser utilizadas para Campo de Juego y que en ningún momento se nombra al Centro Tradicionalista. De acuerdo a la Real Academia Española, juego significa «Ejercicio recreativo o de competición sometido a reglas, y en el cual se gana o se pierde».
En este marco, desde la Vecinal detallaron que la idea de retomar el proyecto de campo deportivo surgió hace dos años debido a una denuncia de los Gauchos y a que la Fracción 80 se encontraba abandonada. Lo importante es que antes de hacer el proyecto consultamos al barrio. La respuesta fue contundente: se juntaron 300 firmas a favor del proyecto de campo deportivo, lo que en un barrio de 1100 personas mayores de 18 años es bastante. De esta forma, en 2015 se ratificó lo que el barrio había decidido en el año 2003, utilizar la Fracción 80 para campo deportivo.
Los gauchos denunciaron irregularidades
Hace poco más de dos años, el 26 de mayo de 2014, casi 150 gauchos denunciaron ante la Municipalidad una serie de irregularidades en el Centro Tradicionalista. En aquel momento, en una misiva enviada al Intendente Néstor Di Pierro, los Gauchos denunciaban un total abandono de la forestación y que eran «observadores que desde hace 5 años viene en decadencia la actividad gaucha». Otras denuncias de gravedad incluían que se «ha renovado a Directivos sin hacer llamado a los Socios», «que no hay informe en el cuál se dé a conocer a la población en general el balance económico de los festivales» y a que se «le niega la participación y voluntad de asociarse a esta institución a vecinos y gauchos patagónicos».
Nadie mató al Centro Tradicionalista
Desde la Vecinal se manifestaron en contra de lo que dicen algunos Vecinos, y a que ni Mirta Martínez, ni Juan Pablo Luque ni Carlos Linares han matado al Centro Tradicionalista. En todo caso deberían plantearse las autoridades del Centro que han hecho ellos. Desde el año 2010 tienen suspendido el CUIT por no presentar documentación en AFIP y desde 2011 no presentan papel alguno en la IGJ. A esto se le suma la denuncia de casi un centenar y medio de Gauchos de graves irregularidades. Lamentablemente muchas cosas no las cuentan. Tampoco cuentan que las tierras originalmente fueron cedidas a la Asociación Vecinal y que el Centro Tradicionalista las ocupó ilegalmente en los años ochenta. O que en estos últimos años fallecieron tres cuidadores designados por el Centro Tradicionalista debido a hipotermia y las condiciones precarias a las cuáles los exponían, detallaron desde la Vecinal.
Las razones del Campo Deportivo
Desde la Asociación Vecinal comentaron que no están en contra de ninguna forma con el Centro Tradicionalista. Pero recordaron que esas tierras originalmente fueron donadas a la comunidad barrial y no al Centro. La Fracción 80 solo era utilizada para el Día de la Tradición en noviembre, durante el año carecía de actividad. En cambio el Campo Deportivo será utilizado por los niños del barrio durante los 365 días del año, puesto que más niños haciendo deporte son menos niños en las calles. Menos chicos en las calles son menos chicos susceptibles a caer en las drogas, alcohol y otros vicios. En este punto es importante recordar que la Municipalidad ofreció en varias ocasiones relocalizar el Centro Tradicionalista dentro de los límites del barrio, previa regularización de la institución.
CRONOLOGÍA
1963: Un vecino del barrio obtiene por parte de la MCR un permiso precario de ocupación de la Fracción 80.
1983: Las tierras de la Fracción 80 son donadas a la Asociación Vecinal.
1983: La Asociación Vecinal inicia el expediente 2601/A/83
1983: El Intendente Roberto Die aprueba la donación mediante la resolución 1719/83
1984-92: El Centro Tradicionalista ocupa la Fracción 80, a pesar de que las tierras eran de la Vecinal.
1992: La Municipalidad otorga mediante resolución 1388/92 la Fracción 80 al Centro Tradicionalista puesto que el predio «fue ocupado de hecho».
2003: La Municipalidad abroga la resolución 1388/92 por incumplimiento del Centro Tradicionalista.
2003: La Municipalidad firma un con la Vecinal, la Cooperadora de la Escuela 161 y el Club Ciudadela un comodato por el cual se destina la Fracción 80 a campo de juego.
2014: Los Gauchos denuncian serias irregularidades en el Centro Tradicionalista.
2015: La Vecinal hace una consulta a los Vecinos, quienes firman masivamente una nota a favor del Campo Deportivo.
2016: El proyecto de campo deportivo es aprobado por unanimidad en la Asamblea Ordinaria de la Asociación Vecinal.
