Este mediodía los concejales se reunieron en plenario junto a funcionarios de Medio Ambiente, Hacienda y Gobierno para discutir la nueva ordenanza de recolección de residuos sólidos urbanos, que estipula un nuevo sistema conjuntamente con una planta de tratamiento para su disposición final, dejando inhabilitada definitivamente el basural a cielo abierto ubicado entre las ciudades de Comodoro Rivadavia y Rada Tilly.
Esta nueva ordenanza es fundamental para sentar las bases del pliego licitatorio del servicio de recolección de residuos urbanos, próximo a vencer el 31 de octubre. Esta reunión y las posteriores son clave para consensuar la aprobación de la nueva ordenanza entre todos los bloques de concejales, durante la próxima sesión ordinaria del jueves 16.
Nueva prórroga
El concejal del FPV, Juan Pablo Luque, explicó que debido a la dilatación de diversos procesos legislativos, como el tratamiento del presupuesto ejecutado 2013, el ingreso del presupuesto 2015 además de la modificación de la ordenanza tributaria para el próximo año, con doble lectura y audiencia pública correspondiente, es que se plantea una nueva prórroga para el 31 de diciembre para aprobar los pliegos de la concesión del servicio de recolección de residuos.
Nueva Tasa y grandes generadores
Una de las cuestiones que surgieron por parte del poder ejecutivo, sujeto a evaluación del legislativo, es la generación de una Tasa Para Introductores de Envases Rígidos, como botellas y tetrapacks, los cuales generan un gran volumen de basura en su disposición final.
Otra cuestión es la inclusión o no dentro del nuevo sistema a los grandes generadores de residuos o la opción de obligarlos a contratar un servicio privado de transporte hasta la planta de tratamiento. Desde el legislativo explicaron que el financiamiento del sistema contempla a los grandes generadores para evitar aumentos desmesurados en la tasa aplicada a los ciudadanos y mayores subsidios por parte del ejecutivo municipal
Así mismo, es importante la diagramación de la recaudación impositiva directa por el servicio de recolección, que actualmente ronda los 3 millones cuando el servicio en sí cuesta 11, teniendo en cuenta que el valor final estimativo del nuevo servicio ronda los 200 millones de pesos, es una cuestión que debe resolverse de la forma más eficiente posible sin complicar las finanzas municipales a futuro.
