“En la Fiscalía de Estado se reparten entre los profesionales y los empleados del organismo”, sostuvo el fiscal de Estado, respondiéndole al procurador general Jorge Miquelarena. Agregó que “cuando la suma es de 2.000 pesos nadie se queja, pero cuando son sumas importantes aparecen quienes lamentan haberse ido de la Fiscalía”.
El Dr. Miguel Ángel Montoya valoró la distribución solidaria que hace el organismo y puntualizó que hasta “la persona que sirve el café” percibió una parte de la suma de la causa Antares Naviera.
El fiscal de Estado del Chubut, Miguel Montoya, en declaraciones radiales por Radio 3 hizo referencia al reclamo realizado por el procurador general Jorge Miquelarena, donde cuestionó los honorarios que recibió el personal y los profesionales que trabajan actualmente en la Fiscalía de Estado.
En este sentido, Montoya explicó que “se aplica la Ley de Fiscalía que reparte el porcentaje de honorarios que ingresa por las causas ganadas por la Fiscalía a una cuenta de la cual el 30% se aplica a bienes de uso y el resto se distribuye entre el personal profesional y los empleados”
Recordó que “hace unos cuatro meses se cerró el acuerdo del derrame petrolero, hubo impugnaciones de parte de un abogado de Comodoro, de apellido Conde y culminada la etapa se procedió a la distribución de honorarios como normalmente se hace”.
“Hay una vieja discusión que está saldada en la jurisprudencia de AFIP, que dice que quienes reciben salario del Estado mientras desempeñan sus cargos no son los titulares o dueños de los honorarios, sino que lo es el organismo, los honorarios se reparten con el personal que se encuentra trabajando”, agregó.
Entonces “todos aquellos que participaron en hacer demandas o llevarlas adelante lo hacen en función de sus cargos y en función del salario que percibían, si en algún momento dejaron de pertenecer a la Fiscalía, ahí termina su competencia”.
Puso el énfasis en aclarar que “cuando se reparten 2.000 pesos, nadie se queja y cuando se reparte un monto importante aparecen los que lamentan haberse ido de la Fiscalía, pero en realidad hay que ser consecuente”.
Detalló que “existe jurisprudencia de AFIP donde claramente que el profesional que trabaja para el Estado en relación de dependencia no lo hace por honorarios, si no tendría que trabajar por un contrato e ir a resultado”.
“Dos veces al año se distribuyen los honorarios de todas las causas que ha ganado la Fiscalía y se distribuye de acuerdo a una ley que reparte con los profesionales, con los empleados y el 30% va a una cuenta de bienes de uso”.
“Cuando se trabaja en una oficina y llama a la persona que sirve el café, es parte de su trabajo, es la que hace que desempeñe su tarea con tranquilidad y en armonía, en este caso también recibió honorarios la persona que sirve el café”.
Miquelarena tiene una clara “concepción de vida donde se privilegia el yo y no el nosotros, si quieren promover acciones que las promuevan no hay ningún problema, esto siempre ocurrió así”.
A su vez, Montoya recordó que “el año pasado como yo asumí en diciembre y se estaban repartiendo honorarios, apliqué la ley y el porcentaje que me correspondía a mí lo trasladé al porcentaje de los empleados porque yo entendía que había entrado hace dos días y que no podía repartir los honorarios de ese año”.
En este caso “la causa se inicia con el procurador general Miquelarena y he rescatado el trabajo en la causa por el planteo que se hizo en función de discutir el ambiente y no los daños”. Y se dejó planteado el interrogante al afirmar “si Miquelarena hubiera cerrado el trato, hubiera cerrado con los anteriores, entonces si no lo pudieron cerrar o porque no tuvieron el aval del gobernador o no tuvieron la pericia necesaria para cerrarla, tuvieron la oportunidad porque la causa tuvo la posibilidad de cerrar un acuerdo”.
“Yo analicé la propuesta, se la acerqué al gobernador y él aceptó que avancemos con el precio ofrecido y cerremos la causa, eso fue lo que generó los honorarios” cerró Miguel Montoya.
