El periodista sorprendió a la conductora y sacó un centímetro para corroborar su ubicación en la mesa.
Lo avisó Mirtha Legrand (93) en un reportaje exclusivo para Clarín. A pesar de que integra el grupo de riesgo frente al coronavirus, que incluye a los mayores de 65 años, la conductora iba a realizar su programa con la profesionalidad que la caracteriza.
Eso sí, en un tramo de la charla, la diva aclaró que su invitado iba a sentarse a un metro de la cabecera que ella ocupa desde hace casi 60 años. Y su invitado era nada menos que Jorge Lanata.
«Vi en el reportaje de Clarín que vos dijiste que querías estar a un metro, así que traje esto», rompió el hielo el periodista, sacando de su bolsillo un centímetro y chequeando la distancia que lo separaba de la conductora. La situación generó la risa de la diva y de todos los presentes.
Luego de hablar un poco sobre su estado de salud, muy mejorado, y la rehabilitación que está llevando adelante en su casa, desde donde hace su programa radial, Lanata le dejó a Mirtha su análisis sobre la pandemia que está afectando al mundo.
«En China, donde nació todo esto, hay una dictadura, es más fácil controlar cualquier cosa. Hay que cuidarse, leer de todo y tratar de dudar de todo el mundo», opinó Jorge. Y agregó: «Se está sobreactuando un poco. Acá la gente entró a vaciar los supermercados, estamos un poco locos».
En otro tramo de su diálogo, Mirtha reconoció sus temores: «Yo estoy asustada, estoy mal anímicamente». Lanata, quien también debe cuidarse con rigurosidad por sus problemas de salud, intentó darle ánimo: «Cuando uno está asustado, la enfermedad lo ataca más. Yo tengo miedo pero me sobrepongo a las cosas».
«No es tan fácil… ¿A dónde te vas, a Uruguay? Ya hubo casos, es mundial esto», se lamentó Mirtha. Y Lanata coincidió: «Nosotros creemos que somos indestructibles pero somos vulnerables. ¿Sabés las consecuencias económicas que va a tener esto? Un desastre».
Eso sí, a pesar de que Mirtha remarcó en varias oportunidades que está recluida en su casa por temor al coronavirus, en un tramo del programa deslizó que dejó su departamento para ir a un conocido bazar del barrio porteño de Monserrat para cambiar unas copas que le habían regalado «porque tenía unas muy parecidas».
