Una mujer de 32 años, embarazada de 8 meses, murió a causa de los golpes que le habría propinado su pareja, quien fue detenido por «homicidio agravado por femicidio». Los médicos lograron el nacimiento del bebé, que se encuentra en neonatología. El hecho ocurrió en Lomas de Zamora el pasado domingo pero se dio a conocer a los medios recién hoy.
Claudia Peñalba, embarazada de 8 meses, fue encontrada desvanecida en el suelo de su casa en Lomas de Zamora, producto de una golpiza que le habría propinado su pareja. La tuvieron que trasladar a un centro médico local, aunque luego derivada al Hospital de Quilmes, donde murió, informaron sus familiares.
Los médicos lograron el nacimiento del bebé, que se encuentra en neonatología. Una amiga de la víctima, Verónica, contó al portal Minuto Uno que su círculo más íntimo no tenía conocimiento del maltrato que sufría Claudia. «Siempre nos decía que era un hombre maravilloso, que estaba bien», detalló.
Sólo la madre de la mujer de 32 años estaba al tanto de los golpes que le propinaba Diego Sosa a su hija, ya que vivían en el mismo terreno.
De acuerdo con el relato de los informantes, en un momento de lucidez antes de morir, la víctima alcanzó a señalar a su pareja y padre de su bebé como quien la había golpeado.
Además, la madre de la víctima le dijo a la policía que Sosa tenía actitudes violentas con su hija y que la golpiza presuntamente ocurrió durante un ataque de celos. Sosa quedó detenido, acusado de «homicidio calificado por femicidio».
El hombre había intentado encubrir el crimen informando que su mujer había sido agredida en un robo, pero su versión se cayó y finalmente quedó detenido.
El mismo domingo, los efectivos dependientes de la Jefatura Distrital Lomas de Zamora Sur detuvieron a Sosa y lo dejaron a disposición de la Fiscalía 1 del mismo distrito, a cargo de Viviana Giorgi.
Fuentes cercanas a la investigación confiaron a Télam que el hombre ya fue indagado y dijo que «jamás» le pegó a su mujer y que para él todo lo ocurrido era una «incógnita».
Sosa sí admitió haber discutido acaloradamente con la víctima, pero aseguró que la situación «no pasó a mayores» y que se fue inmediatamente de la casa.
De acuerdo con su versión, se enteró de que Peñalba se encontraba mal cuando más tarde lo llamaron los familiares de su mujer para decirle que «estaba descompuesta».
Sin embargo, tanto la fiscal Giorgi como el juez de Garantías 4 de Lomas de Zamora, Esteban Bacchini, consideraron que los elementos reunidos en su contra por los investigadores son suficientes para acusarlo y lo procesaron bajo la calificación de «homicidio agravado por femicidio».
