Los actores que giran en torno al homicidio de Ángel López no son solo la madre y su pareja, que están detenidos acusados de la autoría material e intelectual del hecho.
También hay un órgano en la mira de la sociedad entera, y es la Justicia. Abogados independientes de la ciudad cuestionaron duramente el rol del poder en cuanto al fatal desenlace.
«Maldita Justicia: No fue un error, no fue un descuido, fue el Estado que no actuó», lanzaron en un comunicado donde apuntaron contra la Justicia denunciando abandono, inacción y «una cadena de fallas que terminaron en la muerte de Ángel».
Aseguran que el niño nunca fue escuchado, que no tuvo defensa y que el sistema que debía protegerlo lo dejó solo. “Hoy piden garantías los mismos que durante años las negaron”, dispararon, apuntando directamente contra magistrados y operadores judiciales.
Hablan de violencia institucional, de un Estado que mira para otro lado y llega siempre tarde.
Exigen que no se criminalice la protesta, que se investiguen responsabilidades y que alguien responda.
«Porque cuando la justicia falla, no es justicia. Es abandono», cerraron.
