En la antesala de la audiencia de control de detención por el crimen de Ángel, la tensión y el reclamo de justicia se hicieron sentir en las puertas de la Oficina Judicial de Comodoro Rivadavia. Rodeados por un fuerte operativo de seguridad y acompañados por la movilización, el padre de la víctima, Luis López, y su abogado, Roberto Castillo, hablaron ante los medios y apuntaron con dureza contra la Justicia local.
Visiblemente conmocionado por el asesinato de su hijo de 4 años, López tomó la palabra frente a la prensa y lanzó graves acusaciones sobre el manejo institucional del expediente. «Mi hijo está muerto y ellos lo único que quieren es encubrir a los culpables, porque saben que hicieron mal su trabajo. No es correcto», expresó el padre con la voz quebrada.
A su lado, el abogado Roberto Castillo respaldó los dichos de su defendido y brindó precisiones sobre el rumbo de la estrategia legal frente a los tribunales chubutenses. El letrado adelantó que tendrán un rol protagónico en la causa para garantizar que la investigación no se desvíe. «Dejamos el carácter de patrocinantes y ahora nos vamos a constituir como querellantes«, explicó.
Respecto al destino judicial de la madre del menor, Mariela Altamirano, y de su pareja, Maicol González, la querella se mostró implacable sobre la calificación penal que buscarán sostener en la audiencia. «Lo que esperamos es que se los impute por homicidio agravado a los dos. Son coautores penalmente responsables de haber asesinado a Ángel», sentenció Castillo.
Estas declaraciones se producen en un contexto de extrema sensibilidad social en la ciudad, luego de que el informe forense determinara que la víctima sufrió una muerte neurológica producto de al menos 20 golpes dirigidos a la cabeza. Mientras la familia y los vecinos exigen respuestas en las calles, en el interior del edificio judicial se define la continuidad de la prisión preventiva de ambos acusados.
