Una marea de hinchas copó las calles con banderas y bocinazos tras el 2-0 contra Austria. El Banco Nación fue el epicentro de un festejo que desató la euforia mundialista en la ciudad.
El centro de Comodoro se transformó en un escenario de fiesta y desahogo en una tarde que mezcló nervios, épica y una alegría desbordante.
Los comerciantes no tardaron en colgar sus banderas en las vidrieras, mientras que una marea de autos copó las avenidas principales.
El arranque del encuentro sumó una tensión enorme cuando Lionel Messi falló un penal. Sin embargo, el capitán tuvo revancha: a los 38 minutos puso el 1-0 y, sobre el final, selló el 2-0 definitivo que le dio a la Argentina la clasificación a la próxima ronda del Mundial 2026.
