La convergencia del Gobernador con el Presidente de la Nación, en observación. El Jefe de Estado trajo una nueva relación, pero también preocupaciones. La agenda común y la lupa de la política sobre gestos del mandatario provincial, fueron analizadas desde una columna del diario El Chubut.
Desde allí, cuentan que el ministro del Interior Rogelio Frigerio hizo ya unos 35.000 kilómetros de aviones recorriendo provincias, en los casi 90 días de gobierno de Cambiemos. Muchos ministros nacionales lo hacen, y también el propio presidente Mauricio Macri.
El jefe de Estado se ha empeñado en construir una nueva relación con los gobernadores argentinos, sean del partido que fueren. Y Macri ha encontrado en Das Neves a un «receptor» importante de la nueva historia que la Casa Rosada quiere construir. Claro que no es simplemente una cuestión de amabilidades o de contrarrestar con el estilo de Cristina. Macri necesita de los gobernadores, especialmente del peronismo «lógico» y de la oposición. Y el Presidente tiene en Das Neves a un mandatario con mucha experiencia, que trató desde lo personal con tres presidentes en la función pública, desde que fue funcionario de Eduardo Duhalde y luego como gobernador con Néstor primero y Cristina después.
Esa nueva relación se alimenta de gestos mutuos. Las horas que pasó Macri en Chubut fueron fructíferas en ese sentido, y vaya como ejemplo de contraste que el primer mandatario no estuvo el fin de semana en Mendoza, en la Fiesta Nacional de la Vendimia, donde gobierna un radical integrante de Cambiemos, Alfredo Cornejo.
El Presidente
Administra hora por hora su tiempo y les dedica «mimos» especiales a los gobernadores que no son de su partido.
El Presidente no trajo sólo buenas noticias, en referencia a las obras que ya se habían estado conversando entre Chubut y Nación a través del ministro de Infraestructura Alejandro Pagani. Son compromisos que tienen incluso proyecto ejecutivo. El Presidente compartió preocupaciones.
«Le dijo a Mario que si no se derogan las leyes de Pago Soberano y Cerrojo, el país se prende fuego, literalmente», contó alguien que accedió a las conversaciones entre Macri y Das Neves.
En el almuerzo que mantuvieron con un reducido grupo de personas en la residencia oficial del Gobernador, después de la apertura de sesiones, el Presidente le «pintó» a Das Neves un panorama dramático del país, y le pidió ayuda; apoyo en el Congreso de la Nación, donde los números para aprobar el acuerdo con los Fondos Buitre parecen holgados, pero luego habrá una dura batalla en el Senado de la Nación.
La máxima preocupación de Macri es la inflación. Es obvio, aún no muestra un plan anti-inflacionario, salvo las medidas de ajuste fiscal (baja de tarifas, ajuste en empresas públicas, baja de subsidios, aumentos de tarifas, baja de rutas de Aerolíneas) y baja de la emisión monetaria. El pedido hecho a la embajada de EEUU para que las empresas americanas en el país «colaboren» conteniendo precios, es un signo de aquella falencia.
Hay un problema asociado. Sin un acuerdo con los holdouts, será escaso y caro el crédito, lo que debilitará aún más las arcas de la mitad de las provincias argentinas que están preparando bonos para salir al mercado, Chubut entre ellas. Sin acuerdo, los intereses serán astronómicos y las provincias sufrirán para cubrir sus necesidades. Algo parecido pasará con el crédito privado. Y Macri considera que la financiación es indispensable para financiar el déficit inevitable, y el crecimiento. Para eso necesita de Das Neves, y de varios otros.
El Gobernador
Entiende como pocos este juego de conveniencias con Nación, e intentará ser un «moderado» en la relación con el Gobierno, pero decidido a ayudar a Macri. Más allá de las pertenencias partidarias, hay que ayudarlo a gobernar y a pasar este momento», dice Das Neves a quienes le preguntan. En el equilibrio político, el Gobernador de Chubut puede darse gestos de cercanía que no pueden ejercer Juan Manuel Urtubey y Sergio Massa, por ejemplo. Ambos tienen aspiraciones presidenciales.
La cercanía de Macri y Das Neves generó ruidos en el radicalismo chubutense. Dieron pena, sinceramente, las expresiones quejosas de los dirigentes, ya sea porque el Presidente no les dio una reunión o porque aparecieron cargos nacionales para dasnevistas. El abanderado del papelón fue Raúl Barneche, el presidente de la UCR, partido que llevó a Macri en la boleta luego de ganar la primaria de Cambiemos. El derrotero de Barneche quejándose porque Juan París y Ana María Barroso aterrizaron en delegaciones locales del Gobierno nacional.
En la Casa Rosada son muy prácticos. Antes, habían avisado que en la visita a Chubut se manejarían sólo con Das Neves. Y ayer, una fuente importante del Gobierno nacional le dijo a esta columna lo siguiente: «Nuestra convergencia es con Mario Das Neves. Nos interesa trabajar con él, y no tomamos registro de ninguna queja de Barneche, ni de nadie. Claro que depende de Mario si quiere trabajar con nosotros, o no», dijo el informante.
Convergencia PRO-Chubut Somos Todos
Podría meter mucho ruido el año que viene, cuando haya que hacer las listas de diputados nacionales. Chubut renueva dos -Nelly Lagoria y Sixto Bermejo- y los dos son de Das Neves. ¿Habrá una lista única del PRO con parte del radicalismo, metidos en Chubut Somos Todos? A Mario Cimadevilla podría darle una úlcera, pero mejor que se prevenga. De esa convergencia se habla en las oficinas más importantes del Gobierno nacional respecto de Das Neves, y de otros gobernadores.
«El error es nuestro, el PRO no respeta la organicidad de los partidos. No les importa nada. Respetan el territorio. Y Mario lo tiene. Nosotros tenemos poquito, no lo supimos mostrar, ni exhibir, ni hacer pesar. ‘Mala’ nuestra», dijo un dirigente radical de los que aspira a enrolarse en una renovación que la UCR necesita imperiosamente.
¿Qué hizo el radicalismo ante la llegada de Macri? Se quejaron, pidieron reuniones y reconocimiento, y no le dejaron un saludo de bienvenida ni por los diarios al Presidente, ni se movilizaron en serio. ¿Qué esperaban? Si algo buscan en Presidencia es gobernabilidad. Y eso se construye con los gobernadores que tratan de afirmar la institucionalidad y las relaciones maduras, y no tirando piedras. «Es cierto. De ninguna manera les vamos a dar puestos ni estructura, para que se ocupen de sabotearlo a Das Neves, que nos está ayudando», dicen en la Casa Rosada.
Nunca más actual aquella frase de César «Chacho» Jaroslavsky: El radicalismo es una cooperativa de enemigos personales. Y el de Chubut, ¿qué decir?
Llamaron la atención
La dedicación especial y la atención que le dedicó Mario Das Neves al intendente de Puerto Madryn Ricardo Sastre, llamó la atención. Después de aquellos inicios erráticos de Sastre en su primera gestión, de los que el FPV entonces en el poder lo hacía cargo a Das Neves, ambos transitaron por distintos puntos de la relación, lo que llegó hasta la campaña electoral del año pasado.
El Gobernador suele hacer esto de «levantar» dirigentes cada tanto. Pero cuando habló del «futuro político» de Sastre, comenzó la catarata de especulaciones.
¿Es Sastre un «heredero» de Das Neves? Los intendentes de Madryn que son reelectos sufren un estigma, una «maldición» de los intendentes del Golfo. Y es que luego no pueden llegar a la gobernación. Les pasó a Osvaldo Sala y más recientemente a Carlos Eliceche. Ambos se quedaron en las puertas de la gobernación. No es fácil hacer un candidato a gobernador. Esa escuela, en Chubut, parece ser patrimonio de la política de Trelew, aun «empoderando» a gobernadores de Comodoro o Esquel.
¿Puede Sastre torcer ese destino? No es poco haber recibido semejante apoyo y elogio de Das Neves, quien no está pensando en una reelección o un segundo mandato, ahora. Habría que ver en tres años. «No me jubilen antes de tiempo», suele decir el Gobernador.
Sastre, sorprendido
Así se lo notó al intendente madrinense con el espaldarazo y durante el fin de semana tomó la precaución de decir por allí «el conductor es Mario, y vamos a hacer lo mejor por el espacio político en que militamos». Es decir, la tiró «al corner» mientras trata de ver el tablero completo. Hay, en ese imaginario escenario de ajedrez, una pieza menos visible. Es la del administrador portuario y ex intendente Osvaldo Sala. A él le tocó aquella «maldición» de los intendentes reelectos del Golfo que no llegan a la gobernación, y busca desquite a través de Sastre. Cuentan que ya está buscando financiamiento y estructura para la campaña «Sastre gobernador 2019».
En esta cancha no juegan solos. Desde Comodoro, el intendente Carlos Linares busca crecer para ser él mismo un candidato a gobernador potable. Claro que los modos de cierta presión -sindical, política, institucional- que suelen ejercer el jefe comunal y sus aliados no serían un buen paso para semejante empresa, ni siquiera con la ayuda de Gustavo Mac Karthy. Aunque Linares tiene el juego raro de relacionarse con Maderna también.
Así las cosas, cuando Das Neves aún no transita ni siquiera su primer año de mandato, hay dirigentes que buscan acomodarse en el juego de poder y dar el salto en 2019. Pero, deberían tener cuidado y no pasar a retiro al Gobernador antes de tiempo, como él mismo dice.
Tampoco es claro si Das Neves confiaría en Sastre para promoverlo como candidato a gobernador. Pero aquella frase «tiene futuro» dice muchas cosas. Quienes trabajan con Das Neves intentan codificarlo. «Mario siempre dice que Madryn tiene que tener un gobernador. En Trelew, no hay espacio para ‘levantarlo’ a Adrián Maderna. Hay que ver, falta mucho, y tenemos que ver los progresos en esta convergencia con el PRO, si es que termina siendo tal cosa», dicen en el entorno del Gobernador.
Llamó la atención el gesto de Das Neves. Y como siempre, detrás había una explicación.
La foto de la semana
Un radical observador hizo una comparación interesante. Dijo que Mario Das Neves podría ser para Macri, lo que fue Gerardo Zamora para el kirchnerismo. Más que un aliado. Las imágenes del Gobernador y el Presidente hablan de una relación cordial y de cooperación mutua. Un camino que el Presidente se empeñó en recorrer con todos los gobernadores, y que encontró en Das Neves un receptor dispuesto.
Parece que ocurrió hace un siglo cuando las noticias eran respecto del enojo de la presidencia con el gobernador de Chubut. Y fue hace apenas cuatro años. La nueva forma de relacionarse es parte del «cambio» que propone Macri. Los gobernadores están felices, y en ese particular universo de caciques territoriales, Das Neves sacó ventaja.
