La pobreza en Argentina afecta a 7 millones de niños y más de 13 millones de jóvenes y adultos

La proyección al total país de los datos del Indec del último trimestre 2020 para el conjunto de 31 aglomerados urbanos arrojó que, en sólo tres meses, 3 millones de personas dejaron de acceder plenamente…

domingo 23/05/2021 - 10:17
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La proyección al total país de los datos del Indec del último trimestre 2020 para el conjunto de 31 aglomerados urbanos arrojó que, en sólo tres meses, 3 millones de personas dejaron de acceder plenamente a la compra de la canasta básica de alimentos y servicios.

La pobreza por ingreso duele y mucho, más aún cuando se expande a un ritmo de más de 10 veces la tasa de crecimiento de la población, porque no sólo se deteriora año tras año el poder de compra de las remuneraciones, haberes jubilatorios y las ayudas dinerarias que a través de diversos programas administra el poder central, por la erosión que ejerce la aceleración de la inflación, se cierran fuentes de trabajo, y el Gobierno piensa más en imponer regulaciones y prohibir o suspender exportaciones de sectores con alta productividad y competitividad, como es la producción primaria y la agroindustria, que en generar incentivos para revertir décadas de estancamiento.

El pasado 31 de marzo el Indec informó que la Encuesta Permanente de Hogares había arrojado para el promedio del segundo semestre de 2020 un salto de la pobreza a 42% de la población urbana, desde 35,6% un año antes cuando nadie, o muy pocos, alertaba de la llegada de la pandemia de covid-19, según publica Infobae.

Pero, un mes y medio después, el organismo publicó los microdatos” desagregados por trimestre, los cuales, según el Observatorio de la Deuda Social Argentina (UCA), dieron cuenta de una realidad notablemente peor: entre octubre y diciembre la población que no contó con los ingresos suficientes para comprar la canasta plena de alimentos y servicios básicos se había incrementado en la proyección al total país en 3 millones de personas, a 20,53 millones, pasó de 38,8% a 45,2% del total de habitantes del universo relevado.

Muchas veces, a efectos de no alarmar a los políticos, y en base a fundadas razones de manejo de estadísticas, se aconseja no “extrapolar” los datos de los 31 aglomerados urbanos que representan el 63% de la población al resto del país. Sin embargo, la singular heterogeneidad de la geografía nacional y de la densidad demográfica en cada una de las jurisdicciones relevadas permite desatender esa observación, y alertar mejor sobre la gravedad de una realidad que duele, porque no se trabaja para revertirla, con planes integrales de corto, mediano y largo plazo.

Más aún cuando en plena crisis económica y sanitaria, el Poder Ejecutivo, gran parte del Legislativo, e incluso en el sistema judicial, se malgasta tiempo en cuestiones institucionales que escapan a las urgencias y preocupación de la población, como la pérdida de días de clases y la incorporación en sólo 3 meses de casi 1,1 millones de niños de hasta 14 años al estado de pobreza. Subió a 62,9% de ese universo, con extremos de 72,7% en los partidos del conurbano bonaerense, y ya significa más del 15% del total de habitantes en la Argentina.

Pandemia y algo más
Claramente, la irrupción de la crisis sanitaria en los primeros meses de 2020, de la cual se tomó nota el 20 de marzo, cuando el Presidente dispuso por decreto una cuarentena estricta, que luego se fue extendiendo por módulos quincenales, le dio impulso a los índices de pobreza e indigencia, porque la principal fuente de ingresos, que es el empleo de más de 19 millones de personas que ocupan más de 22 millones de puestos de trabajo, se vio debilitada con el cierre de actividades, restricciones a la movilidad de las personas, en particular a través de los medios públicos de transporte.

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