La mañana en Nueva York arrancó lluviosa y con tormentas eléctricas que se hicieron fuertes durante gran parte del sábado. Los argentinos que residen en esta área de los Estados Unidos, a los que se les unieron miles de compatriotas llegados desde otros puntos de este país y también desde la Argentina, igualmente salieron a cumplir con el rito previo a cada partido de la selección. El del sábado no fue un banderazo más: fue el más convocante en la previa de la final más esperada de la historia.
La selección buscará este domingo la cuarta estrella y coronar el bicampeonato de Leo Messi, la figura argentina más influyente en el planeta.
Apenas las nubes dieron un respiro, miles de hinchas empezaron a convocarse en Times Square. La intersección de Broadway, la séptima avenida y la calle 46 se fue poblando de camisetas celestes y blancas desde las tres de la tarde. Casi tres horas después, la policía tuvo que vallar los accesos por las calles adyacentes porque estaba completamente desbordado de hinchas. Aunque fue imposible contener a la marea humana que entraba y salía del lugar.
Bombos, redoblantes, camisetas de Messi y heladeritas con hielo y fernet transformaron el paisaje de una de las esquinas más transitadas de Nueva York. Varias de las pantallas luminosas gigantes también incluyeron avisos con los campeones del mundo y banderas argentinas.
“El que no salta es un inglés” y “mañana cueste lo que cueste, mañana tenemos que ganar” fueron los temas más escuchados. Turistas y neutrales sacaron sus celulares para grabar una de las postales más atractivas de una previa de la final del Mundial que contagió a Nueva York.
Talcahuano, Libertad o Uruguay en un día de festejos en el Obelisco porteño parecieron por algunas horas las calles que desembocan en Times Square. Hubo autos con banderas argentinas al ritmo del “Bombón asesino” de Los Palmeras y bares colmados.
Los neutrales se vistieron de Argentina para no perderse la fiesta. Avalanchas y tumultos hicieron imposible llegar debajo de las escaleras, donde se concentró el grueso de la hinchada argentina con las banderas gigantes de Maradona, Messi y las Malvinas.
Las filas para ingresar a los teatros de Broadway, donde están en cartelera musicales como El rey león, Aladino o Chicago, convivieron por un par de horas con los argentinos que iban y venían como si se tratara de colas en espectáculos de la calle Corrientes. La convocatoria quedó grabada para siempre en fotos y videos de los celulares.
