Para solventar los altos costos derivados de los cinco viajes médicos realizados y prepararse para los controles postoperatorios que demandarán hasta dos años, la mujer impulsa un sorteo temático aprovechando el marco del Mundial, apelando al acompañamiento de la comunidad.
Hay historias que cambian el rumbo de una familia de un segundo para el otro. En Comodoro Rivadavia, lo que comenzó como una consulta médica de rutina por lo que parecía una simple molestia ocular, se transformó en una carrera contra el tiempo y en una cruzada solidaria que hoy moviliza a la comunidad. El protagonista de este camino de superación es Matías, un joven con síndrome de Down que debió someterse de urgencia a un trasplante de córnea.
Su madre, Eli., relató a Radiocracia con profunda emoción cómo descubrieron la patología que afectaba de forma silenciosa la calidad de vida de su hijo. «Yo lo llevé al oculista porque pensé que tenía conjuntivitis. La doctora nos dijo que él tenía que ir a cirugía así nomás; tenía como un globito en el ojo y nos explicó que la enfermedad se llama queratocono. A la semana siguiente, entre todos los estudios, ahí nos dijeron que lo único que se podía hacer era un trasplante de córnea», recordó la mujer, calificando el repentino diagnóstico como una «terrible sorpresa» y un cambio «atroz».
Debido a que el joven posee síndrome de Down, requería de cuidados y una estructura de internación postquirúrgica específica que impidió realizar la intervención de manera ambulatoria en la ciudad, obligando a la familia a trasladarse de urgencia a Buenos Aires. «Agradecida porque fue todo muy rápido. Mati no veía nada y nosotros no lo sabíamos porque él no nos transmitió nada; de a poco va recuperando la vista», valoró la progenitora.
La odisea de los gastos postoperatorios
A pesar de la rapidez con la que se consiguió el órgano a través de la lista de espera —ingresó en marzo y fue operado el 30 de abril—, el proceso posterior abrió un frente económico sumamente complejo para el grupo familiar. El tratamiento posterior exige un estricto esquema de monitoreo médico que se extiende por un largo período. «Los trasplantes de córnea llevan controles de entre uno y dos años», precisó la mamá.
Desde febrero hasta la fecha, la familia ya ha tenido que viajar en cinco oportunidades a Buenos Aires, incluyendo una derivación de extrema urgencia por complicaciones con la sutura de la cirugía. Si bien cuentan con la cobertura de la obra social PAMI para los pasajes básicos y algunos viáticos, el día a día en la capital se vuelve inaccesible. «Los gastos siempre son mayores. Hemos tenido que estar en Buenos Aires hasta 8 o 10 días; ya quedarse un día más es pensar en un día más de hotel y de comida. Se hace pesado, por eso estamos aprovechando este momento para empezar a juntar plata y estar preparados para el viaje de noviembre», explicó la mujer.
Una rifa mundialista para ayudar a Matías
Frente a esta realidad, y tras haber iniciado previamente con la venta de empanadas, Eliana apeló a su creatividad y lanzó una atractiva campaña solidaria en sintonía con la fiebre futbolera que se vive por el debut de la Selección Argentina en la Copa del Mundo.
«Organizamos varios sorteos y ahora nos está quedando uno que viene con una orden de compra en una tapicería, una camiseta oficial y figuritas», detalló con entusiasmo. Al sorteo le quedan escasos 20 números disponibles y los vecinos interesados en colaborar adquiriendo un cartón o enviando donaciones directas pueden comunicarse al teléfono celular de la madre, 297-428-8129.
Asimismo, se encuentra habilitada la recepción de colaboraciones económicas a través de canales virtuales mediante la cuenta personal del joven paciente, cuyo alias de transferencia bancaria es Mati.Mayorga, una herramienta directa para que la comunidad comodorense sume su grano de arena y lo acompañe en su camino hacia una nueva manera de ver el mundo.
