Este miércoles, los docentes del Colegio Salesiano Deán Funes llevaron adelante una sentada junto a las familias de la institución para visibilizar su reclamo salarial. La acción en el establecimiento educativo marcó el cierre de un paro de actividades que comenzó este martes y que afectó el normal dictado de clases.
La medida contó con una adhesión total por parte del personal. Jeniffer Chocobar, docente del colegio, explicó los motivos centrales de la protesta: «Queremos un sueldo digno para poder vivir. No llegamos a fin de mes».
Aunque se trata de un colegio de gestión semiprivada, el personal percibe los mismos ingresos que el resto de las instituciones educativas locales. A la urgencia económica se suma el incremento de las exigencias laborales fuera del horario escolar. «No da abasto los fines de semana, estamos trabajando mucho más en la casa. Nos piden un montón de cosas y el sueldo no alcanza», detalló Chocobar.
Ante la situación salarial y el valor de los alquileres, muchos trabajadores de la educación, que además son sustento de familia, deben buscar ingresos alternativos mediante doble función o la venta de comida y ropa. «En mi caso, yo para poder solventar algunos gastos y demás, vendo ropa aparte porque ya no te da el sueldo, no llegás», relató la docente.
Por el momento, el sector no mantuvo reuniones para destrabar el conflicto. Sobre la continuidad del plan de lucha tras las jornadas de paro, indicaron que definirán nuevas acciones sobre la marcha para intentar llegar a un acuerdo.
