La demanda de empleos que requieren manejo de IA creció casi 8 veces más que el mercado general

El salario asociado al uso de inteligencia artificial es hasta 62% mayor a los sueldos comparables que no exigen ese manejo. Los expertos enfatizan la necesidad de extender y acelerar la capacitación.

miércoles 30/09/2026 - 14:55
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La inteligencia artificial está modificando el mercado laboral a una velocidad que comienza a reflejarse tanto en la cantidad de puestos disponibles como en los salarios asociados a determinadas capacidades. Los empleos que requieren habilidades específicas de IA crecieron 69% desde 2019, frente a un aumento de 9% del mercado laboral general, una diferencia que implica que avanzaron casi ocho veces más rápido, según el PwC 2026 Global AI Jobs Barometer.

El estudio, elaborado a partir del análisis de más de 1.000 millones de ofertas de empleo en 27 países y territorios, también muestra que quienes cuentan con capacidades vinculadas con inteligencia artificial obtienen una prima salarial del 62% respecto de puestos comparables que no exigen esas habilidades. Este valor aumentó frente al 57% registrado un año antes.

El dato salarial no implica que cualquier trabajador que incorpore una herramienta de IA vaya a recibir automáticamente un 62% más de remuneración. PwC mide la diferencia entre los salarios asociados a puestos que requieren capacidades específicas de IA y aquellos correspondientes a posiciones comparables que no las exigen. Se trata, por lo tanto, de una señal sobre el valor que el mercado laboral está asignando a determinadas habilidades tecnológicas.

Entre las capacidades que aparecen asociadas con este fenómeno figuran conocimientos de machine learning y prompt engineering, aunque el impacto de la inteligencia artificial sobre el empleo no se limita a los especialistas tecnológicos.

El análisis de PwC muestra que la transformación también alcanza a profesiones en las que la IA funciona como una herramienta para potenciar el conocimiento y la experiencia de trabajadores especializados.

El informe identifica en este sentido un mercado laboral de «dos velocidades». Por un lado aparecen los empleos que PwC denomina «profesionalizados», en los que la inteligencia artificial automatiza parte de las tareas rutinarias y permite que los trabajadores especializados concentren más tiempo en actividades que requieren conocimiento, criterio y experiencia.

Por otro lado, están los empleos «democratizados», en los que la tecnología facilita que determinadas tareas puedan ser realizadas por personas con un menor nivel de especialización.

Según PwC, los puestos profesionalizados están creciendo al doble de velocidad que los democratizados y registran un crecimiento salarial 42% superior. Entre los ejemplos de empleos profesionalizados aparecen, entre otros, radiólogos y reclutadores, mientras que entre los democratizados figuran posiciones como administradores de servicios de tecnología de la información y secretarios médicos.

Esta diferencia introduce un elemento relevante para las empresas: la incorporación de IA no necesariamente reduce el valor del conocimiento profesional. En determinados casos, la tecnología puede aumentar el rendimiento de trabajadores que ya cuentan con experiencia y conocimientos específicos, al encargarse de parte de las tareas repetitivas y permitir que las personas concentren sus capacidades en actividades de mayor complejidad.

La IA también exige más habilidades humanas

El avance de la inteligencia artificial tampoco supone, según el informe, que las capacidades humanas pierdan importancia. Por el contrario, liderazgo, creatividad, capacidad de juicio y adaptación aparecen entre las habilidades cuya relevancia aumenta a medida que las empresas incorporan IA a sus procesos.

El fenómeno resulta particularmente visible entre quienes recién ingresan al mercado laboral. Un análisis específico realizado por PwC sobre 2,4 millones de puestos de nivel inicial en Estados Unidos encontró que las posiciones más expuestas a la IA tienen siete veces más probabilidades de exigir habilidades tradicionalmente asociadas con trabajadores de mayor experiencia, como liderazgo, creatividad, interacción personal y capacidad de juicio.

Las vacantes para esos puestos iniciales crecieron 35% desde 2019, mientras que el resto de las posiciones de entrada analizadas registró una caída del 10%. El resultado plantea un cambio en la forma tradicional de construir una carrera profesional: algunas de las tareas rutinarias que históricamente funcionaban como una etapa de aprendizaje para los trabajadores jóvenes pueden ser realizadas ahora mediante herramientas de inteligencia artificial, mientras las empresas comienzan a demandar antes capacidades vinculadas con el análisis, la toma de decisiones y la interacción humana.

«El vínculo tradicional entre experiencia y conocimiento especializado está cambiando», señaló Pete Brown, Global Workforce Leader de PwC, quien sostuvo que la IA está eliminando parte del trabajo rutinario que antes funcionaba como aprendizaje inicial, al mismo tiempo que aumenta la demanda de juicio, liderazgo y capacidad de adaptación en etapas más tempranas de las carreras.

La tendencia coincide con otros relevamientos internacionales. El World Economic Forum, en su Future of Jobs Report 2025, ubicó a IA y big data entre las habilidades cuyo peso crecerá más rápidamente durante los próximos cinco años.

El informe también identificó un aumento de la importancia de pensamiento creativo, resiliencia, flexibilidad, agilidad, curiosidad y aprendizaje permanente, junto con liderazgo y pensamiento analítico.

El cambio, por lo tanto, no parece limitarse a una sustitución de determinadas tareas por tecnología. También implica una modificación en la combinación de habilidades que las empresas consideran necesaria para desempeñar una función.

Capacitación, la clave para no quedar al margen

Según un relevamiento de Randstad para Argentina, Chile y Uruguay, el 86% de los trabajadores argentinos afirma no haber recibido capacitación en Inteligencia Artificial por parte de su empleador, aunque el 48% considera que esta formación es importante para su desarrollo profesional.

“La velocidad con la que evoluciona la IA está generando una demanda de formación que las organizaciones todavía no están pudiendo cubrir”, sostuvo Natalia Andrea García, fundadora de Krew Hub, una academia argentina especializada en formación aplicada a la Inteligencia Artificial.

En ese contexto, la empresa argentina de transformación tecnológica Egg abrió una convocatoria de 10.000 becas totalmente gratuitas para participar de AI Power, una experiencia online y en vivo de 90 minutos orientada a entender, desde la práctica, cómo la IA puede transformar el trabajo y rol de cada participante.

La propuesta busca diferenciarse de los abordajes centrados exclusivamente en una lista de herramientas o en pronósticos sobre el mercado laboral dentro de diez años.

Su objetivo es más inmediato: que miles de personas puedan experimentar de primera mano las capacidades actuales de la inteligencia artificial y evaluar qué lugar quieren ocupar en la nueva economía del trabajo.

Las 10.000 becas estarán disponibles para personas de cualquier profesión, con independencia de su experiencia previa con inteligencia artificial. No es necesario saber programar ni contar con conocimientos técnicos para participar. La experiencia será online y en vivo y hay tiempo para postularse por vía digital hasta el 30 de octubre.

Durante los 90 minutos de la experiencia, los asistentes trabajarán en equipo junto a un agente de inteligencia artificial autónomo, que los acompañará para crear, avanzar y resolver en tiempo real. También tendrán una experiencia que hasta hace pocos años requería conocimientos técnicos específicos: construir un sitio web utilizando IA, sin escribir código.

Impacto de la IA en productividad y empleo

De acuerdo con PwC, las empresas con mayor capacidad para utilizar IA incrementaron su dotación de personal 52%, frente al 36% de aquellas con menor exposición, siempre tomando como referencia los niveles de 2018.

Dentro del grupo de compañías más expuestas, el 20% que PwC denomina «superestrellas» registró un crecimiento de la productividad laboral del 163% respecto de 2018.

La relación entre inteligencia artificial y empleo aparece así más compleja que una reducción generalizada de puestos de trabajo. En algunos segmentos, las empresas que incorporan la tecnología con mayor intensidad también están aumentando su dotación, mientras utilizan la IA para modificar la composición de las tareas y elevar la productividad.

El fenómeno también se refleja en la demanda sectorial. PwC señala que tecnología, medios y telecomunicaciones concentraron la mayor proporción del crecimiento de empleos relacionados con IA, con 11%, seguidos por servicios profesionales, con 6%, mientras que en salud la participación fue inferior al 1%.

El efecto sobre el mercado laboral global

La aceleración de los empleos vinculados con IA forma parte de una transformación más amplia. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estimó en su actualización de 2025 que uno de cada cuatro trabajadores en el mundo se encuentra en una ocupación con algún grado de exposición a la inteligencia artificial generativa.

Sin embargo, la organización advierte que “exposición” no equivale necesariamente a “desaparición” del puesto. Su análisis, basado en casi 30.000 tareas, concluye que debido a la necesidad de intervención humana, la mayoría de los empleos expuestos probablemente serán transformados antes que eliminados.

Hay una diferencia entre ambos fenómenos detectados por estas organizaciones. Mientras el análisis de PwC mide la evolución de la demanda por determinadas habilidades y su impacto sobre los salarios, la OIT analiza el potencial de automatización de tareas dentro de distintas ocupaciones.

Por eso, sus resultados no son directamente comparables, aunque ambos estudios apuntan a un mercado laboral en el que la inteligencia artificial está modificando las tareas y las capacidades requeridas.

En América Latina, PwC identifica una incorporación de la tecnología con un enfoque particularmente orientado a resultados concretos, como eficiencia operativa, automatización de tareas y apoyo a la toma de decisiones. En Argentina, la firma señala una adopción vinculada con la resolución de problemas específicos de negocio y la aceleración de los procesos de transformación digital.

Los datos globales, de todos modos, deben ser interpretados con una precisión importante para el caso argentino: el crecimiento del 69% de los empleos con habilidades de IA y la prima salarial del 62% corresponden al universo internacional analizado por PwC y no constituyen indicadores específicos del mercado laboral argentino.

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