La emergencia geológica que atraviesa la ciudad de Comodoro Rivadavia a raíz de los graves deslizamientos de suelo en el cerro Hermitte sumó un nuevo y doloroso capítulo para una de las vecinas afectadas.
Mientras las familias de sectores como Médanos y Sismográfica continúan lidiando con la extrema vulnerabilidad de la contingencia y la pérdida de sus hogares, una empleada damnificada sufrió el despido sin causa de su puesto laboral en el Banco Santander.
Según detalló Walter Rey, referente del gremio La Bancaria a nivel local, el hecho se consumó el último viernes al cierre de la jornada de atención. «A las 4 de la tarde se apareció una escribana que trabaja con el banco notificándola que estaba despedida sin causa y con la liquidación de haberes a su disposición«, explicó el dirigente sindical.
La situación generó profunda indignación en el gremio, dado que la entidad financiera estaba al tanto de la delicada situación habitacional de la empleada, evacuada del barrio de Médanos. Rey señaló que al comunicarse con Recursos Humanos tras el despido, desde el sector afirmaron desconocer el tema, hasta que el sindicato les envió una copia de la carta documento.
Ante la falta de tiempo operativo para accionar el mismo viernes, La Bancaria decidió implementar medidas de fuerza durante esta semana.
Durante la protesta, Rey reconoció que existe «un temor muy fuerte» entre los trabajadores de la sucursal. Según indicó, muchos compañeros decidieron no salir a manifestarse a la calle por miedo a sufrir represalias por parte de la empresa, motivo por el cual el gremio busca resguardarlos para evitar nuevas desvinculaciones.
Ajuste, nueva ley y contraste en el sector
El referente sindical enmarcó este despido dentro de un plan de ajuste más amplio de la entidad. «El Banco Santander es el banco que más ha cumplido al pie de la letra el pensamiento del actual presidente de la República, no solamente en despedir compañeros a lo largo y ancho del país, sino con el cierre de sucursales», aseveró. A modo de ejemplo, precisó que en el último año la firma pasó de tener cinco sedes en Comodoro Rivadavia a solo dos, reduciendo su plantel local de más de 60 empleados a unos 40, y ya notificó el cierre de otras 30 sucursales a nivel nacional.
En su análisis, Rey apuntó directamente contra la reciente legislación laboral, responsabilizando a diputados y senadores de Chubut por avalar normativas que, en sus palabras, traen «más despidos y mucho más baratos para el empleador» en lugar de generar nuevos puestos de trabajo.
Finalmente, el dirigente contrastó la actitud de Santander con la de otras entidades del sector, citando el caso del Banco Macro. Dicha firma cerró su sucursal en el barrio Industrial hace menos de un mes, pero sin efectuar despidos: los gerentes fueron reubicados con aceptación de cargo y el resto del personal fue absorbido por la sucursal de la calle San Martín, garantizando así la continuidad laboral de todos los empleados.
