Elizabeth Fernández, la abuela de Agostina Vega, habló sobre el segundo detenido por el crimen de su nieta, Osvaldo Fassetta, y aseguró que la madrugada en la que desapareció la adolescente notó comportamientos extraños que no le cerraban de parte de él.
De acuerdo a lo que contó la mujer, Fassetta acudió a la vivienda de Melisa Heredia, la madre de Agostina, alrededor de las 4 de la mañana de aquel domingo, con intenciones de ayudarla a buscar a su hija.
Según contó la mujer a La Voz del Interior, el hombre tenía actitudes que aumentaron su desconfianza: “Sentí que había algo raro, que no se le despegaba a mi hija. Estaba pendiente de lo que decía y hacía”.
Ante esa situación, aseguró que le pidió a su hija que lo sacara de inmediato de la vivienda. “Le dije que se fuera, no lo quería en la casa”, expresó.
Según relató, las sospechas aumentaron cuando la familia se encontraba en la comisaría radicando la denuncia por la desaparición de Agostina y comenzaron a recibir llamados telefónicos extraños.
Elizabeth aseguró que, aunque del otro lado de la línea hubo silencio, logró reconocer la voz del interlocutor. “Dijo dos palabras y me sonó a esta persona. Estaba segura de que era él”, afirmó.
La mujer señaló que informó de inmediato esta situación a los policías y sostuvo que el ahora detenido estaba “vigilando para ver qué pasaba”, actuando en complicidad con otras personas.
Además, precisó que el señalamiento contra el principal imputado, Claudio Barrelier, ocurrió el domingo alrededor de las 17.30, luego del testimonio clave aportado por un remisero. “Mi hija amplió la denuncia y les dijo que él tenía antecedentes”, indicó, en referencia a un episodio delictivo ocurrido en 2017 que Melisa mencionó ante los investigadores.
Por último, reclamó que la Justicia profundice la investigación del femicidio. “Ese tipo no puede haber hecho todo lo que hizo solo. Estoy segura de que hay más personas involucradas”, concluyó.
