Julio Iglesiasvolvió a quedar en el centro de la polémica tras una nueva denuncia presentada en España por dos exempleadas que lo acusan deexplotación laboral y agresión sexual.
Las mujeres, identificadas bajo los seudónimos Rebeca y Laura, solicitaron a la Justicia que investigue los hechos que, según su relato, ocurrieron en 2021 mientras trabajaban en las propiedades del cantante en República Dominicana y Bahamas.
La presentación judicial fue realizada ante la Sección de Instrucción del Tribunal Central de Instancia española. Las denunciantes contaron con el respaldo legal de la organización internacional Women’s Link, que ahora las asesora en su búsqueda de justicia.
Según detallaron, Iglesias se habría aprovechado de su posición de poder y de la vulnerabilidad de las trabajadoras para captarlas, trasladarlas y alojarlas en sus residencias, en un contexto de intimidación constante.
Las mujeres relataron que fueron sometidas a situaciones de acoso y agresiones sexuales continuas, además de condiciones laborales forzadas y degradantes.
La organización que las representa consideró que los hechos podrían encuadrarse en delitos de trata, contra la libertad y la indemnidad sexual, lesiones, trato degradante y violaciones a los derechos laborales.
El recorrido judicial y el pedido de protección
La denuncia actual se suma a una presentación previa que había sido archivada por la fiscalía española en enero de este año, apenas una semana después de hacerse pública.
En ese momento, la causa se cerró por una cuestión de jurisdicción: los fiscales argumentaron que los hechos ocurrieron fuera de España y que no existían los vínculos necesarios para que la justicia española interviniera.
Sin embargo, Women’s Link citó la Ley Orgánica del Poder Judicial español para insistir en que, si una persona española comete un delito fuera del país, puede ser juzgada en España siempre que el acto también sea considerado delito en el lugar donde ocurrió. Además, la organización remarcó la obligación de España de cumplir con los tratados internacionales de derechos humanos.
En esta nueva instancia, Rebeca y Laura también solicitaron medidas de protección. “Ellas necesitan del compromiso de los Estados con sus búsquedas de justicia. Todas las personas tienen derecho a que los sistemas de justicia investiguen los hechos cuando existen indicios de presuntas vulneraciones de derechos humanos”, comentó Jovana Ríos Cisneros, directora de Women’s Link.
Y agregó: “El Estado español tiene la obligación de garantizar el acceso a la justicia en igualdad y sin importar quién sea la persona denunciada”.
Los testimonios de las denunciantes y las condiciones laborales
Las mujeres trabajaron como servicio doméstico y fisioterapeuta en las mansiones de Iglesias durante 2021.
En sus declaraciones, describieron un ambiente de control y miedo. “Me usaba casi todas las noches. Me sentía como un objeto, como una esclava”, relató una de ellas, quien aseguró que el artista la mandaba a llamar a su habitación y abusaba de ella al finalizar la jornada laboral, con la complicidad de otra empleada de mayor rango.
La otra denunciante sumó: “Estábamos en la playa y él se acercaba y me tocaba los pezones”.
Ambas coincidieron en que Iglesias ejercía un control estricto, amenazaba con despedirlas y les recordaba constantemente que trabajar para él era lo mejor que les podía pasar.
Según sus testimonios, les contaban la comida que recibían, les revisaban el celular y debían responder preguntas fuera de lugar como “¿Te gustan las mujeres?”, “¿te gustan los tríos?” o “¿te has operado los pechos?”. Cuando alguna se negaba a mantener relaciones sexuales, el cantante las insultaba y les decía que muchas modelos deseaban estar con él.
Sobre las condiciones laborales, denunciaron la ausencia de contrato formal y que uno de los requisitos para postularse era tener entre 25 y 35 años y enviar fotos de cara y cuerpo entero.
La respuesta de Julio Iglesias
Tras la difusión de la denuncia original a principios de año, Julio Iglesias rompió el silencio en sus redes sociales.
“Con profundo pesar respondo a las acusaciones realizadas por dos personas que anteriormente trabajaron en mi casa. Niego haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer. Esas acusaciones son absolutamente falsas y me causan una gran tristeza”, expresó el cantante.

Y cerró: “Nunca había sentido tanta maldad, pero aún me quedan fuerzas para que la gente conozca toda la verdad y defender mi dignidad ante un agravio tan grave”.
Iglesias agradeció el apoyo recibido de su entorno y, hasta el momento, no se refirió públicamente a la nueva querella presentada por Rebeca y Laura. Ahora, será el tribunal español el que deberá decidir si avanza o no con la investigación.
