Juicio por la muerte de Maradona: declaró el primer perito de la Junta Médica y respondió de qué murió Diego

Carlos Cassinelli, experto forense que encabezó la evaluación, dio detalles de las conclusiones de su análisis. Aseguró que el Diez se empezó a descompensar unos 10 días antes del fallecimiento y nadie lo atendió

martes 11/08/2026 - 17:35
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“Nosotros no tenemos dudas de que Maradona murió de una insuficiencia cardíaca congestiva con un edema agudo de pulmón, que tuvo un período agónico y que tenía patologías previas”. Con esa contundencia, el perito forense Carlos Cassinelli inauguró este martes en el juicio por la muerte de Diego las declaraciones de los expertos que participaron en la Junta Médica que analizó el fallecimiento.

El testigo, exdirector de Medicina Legal de la Policía Científica bonaerense, fue contactado por los fiscales Cosme Iribarren y Patricio Ferrari a principios de 2021 para conformar un equipo de profesionales y encabezar esta evaluación. Según explicó, para hacer el análisis convocó a un cardiólogo por la patología cardíaca del Diez, a un hepatólogo por el hígado, a un nefrólogo por los riñones, a un clínico para que evalúe todo el cuadro y dos psiquiatras. A ellos se sumaron los peritos de parte. Fueron más de 20 los participantes en total.

La Junta Médica se basó en responder unas 25 preguntas de la fiscalía sobre la autopsia a Maradona. “Analizamos todo lo que estaba incorporado en los cuerpos que tuvimos a la vista: historias clínicas desde 1998, estudios médicos, declaraciones testimoniales, mensajería, todo lo que estaba en el expediente”, contextualizó Cassinelli.

Su testimonio arrojó información científica sobre la muerte de Maradona y resultó de gran importancia para el juicio. Por eso la Junta Médica es la prueba más importante que tienen los fiscales contra los siete imputados del caso.

En este contexto, Cassinelli aseguró que Maradona:

  • Arrastraba una insuficiencia renal, hepática y cardíaca desde antes de la internación domiciliaria que no se tuvo en cuenta
  • Empezó a descompensarse unos 10 días antes del fallecimiento y no lo advirtieron
  • Tuvo claros signos de desmejoría
  • No tuvo médicos que se ocuparan realmente de su salud
  • Sufrió agonía
  • Se pudo haber salvado si lo trataban a tiempo

El estado general de Maradona se puede dividir en dos etapas. Una es la previa a la cirugía de cabeza: era un paciente con muchas complicaciones, sometido a una ingesta de alcohol desmedida con alteraciones cognitivas, que hacen presuponer a sus médicos que podría tratarse de un paciente con una demencia alcohólica, o de un síndrome”, relató el testigo.

Y siguió: “El otro es post internación: salió compensado, sin insuficiencia cardíaca, con parámetros dentro de los normales, con el alta neuroquirúrgica. Pero con el correr de los días empezó a dar signos de que ese estado iba desmejorando y eso está en declaraciones, audios, chats. Había signos de alarma que indicaban que no estaba en el estado que estuvo en sus primeros días”.

Sobre las semanas en la internación domiciliaria, remarcó que Diego tuvo que haber tenido un seguimiento clínico diario, además de ser atendido por otros profesionales como cardiólogos. “En esta última etapa surgió que Maradona tenía insuficiencia cardíaca compensada, alcoholismo, cirrosis e insuficiencia renal. En un paciente como él, sus antecedentes cardiológicos pesan a la hora del seguimiento del estado de salud”.

“Hubo signos de alarma que no se atendieron”

Cassinelli explicó que a principios de noviembre de 2020, Maradona “estaba en condiciones de alta por la cirugía de cabeza, pero había entrado en un cuadro de abstinencia alcohólica”. “Eso había que tratarlo hasta que estuvieran seguros de que no iba a tener otra complicación por la ingesta de alcohol”, dijo.

“Nosotros en la Junta determinamos que lo mejor para Maradona era un centro de rehabilitación. La internación domiciliaria, en este caso en particular, no tenía que ser la primera opción por su cuadro. Era un paciente difícil de poder controlarlo y seguirlo en su domicilio”, explicó.

Luego continuó: “Tenía edema de miembros inferiores, edema en los dedos, ronquidos, falta de aire, signos de hipertensión o taquicardia. Esos son todos signos de alarma que deberían haberse profundizado para ver qué origen podían tener. Se tenían que controlar con un clínico diario, controles de enfermería cada dos horas y profesionales”.

En este sentido, el experto dijo que la hinchazón que tenía Maradona durante la internación domiciliaria era una advertencia. “Nadie fue a ver de qué se trataba esa hinchazón. Representaba un riesgo de vida; el desenlace final fue la muerte.Estas pautas de alarma consideramos que no fueron ponderadas por los médicos porque no se cambió la actitud de ellos”.

“El deterioro fue progresivo. Desde que se externa hasta su fallecimiento, fue en ese lapso. Unos 10 días antes, por lo menos. Se pudo haber alertado”, aseveró.

Sobre Luque y Cosachov

Cassinelli relató ante los jueces que en la internación domiciliaria considera que solo se atendió la cuestión psiquiátrica del Diez y no se tuvieron en cuenta todas las patologías que arrastraba Maradona.

“No hubo un médico que se hiciera cargo de toda la evolución del paciente. Luque y Cosachov eran los médicos de él. También había una doctora que coordinaba, que era Forlini. Pero Luque y Cosachov figuran como los que se hacen cargo de la internación domiciliaria y Forlini, la encargada de dar todo lo que ellos solicitaban”, dijo.

Y siguió: “Luque, creo que fue solo dos veces. Una para retirarle los puntos; en la otra Maradona lo echó. Cosachov fue cuatro veces; solo una entró a verlo, otras dos no lo vio y la cuarta es cuando murió”.

Su conclusión

Cassinelli expresó ante los jueces su conclusión de la Junta Médica. “No tenemos dudas de que Maradona murió de una insuficiencia cardíaca congestiva con un edema agudo de pulmón, que tuvo un período agónico, que tenía patologías previas y que la operación de cabeza no tuvo nada que ver con el fallecimiento. También que la internación domiciliaria no era indicada y que además no recibió los controles médicos necesarios, ni en general, ni por su abstinencia en particular”, se explayó.

A continuación, agregó: “Creemos que el rol de la enfermería fue insuficiente, que los acompañantes terapéuticos eran necesarios y que la coordinación de la enfermería no fue correcta. A su vez, creemos que había un doble comando donde la enfermería reportaba a la obra social y que ellos, que tomaron conocimiento de todos los signos que presentabaMaradona, no tuvieron una actitud para cambiar el transcurso de la evolución del paciente”.

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