Visiblemente molesto, el funcionario calificó de «bajeza absoluta» el uso político del hecho y aseguró que la institución cuenta con los mecanismos de contención psicológica necesarios para estos casos.
El fallecimiento de un integrante de la fuerza policial generó un profundo dolor en la institución, pero también una fuerte reacción política del Ministro Iturrioz. El funcionario rechazó tajantemente que el motivo del hecho fuera económico: «Decir que fue por problemas salariales es una bajeza increíble. Revolcarse en la sangre de un policía muerto para hacer política es de una basura absoluta», expresó.
Iturrioz defendió el gabinete psicológico de la fuerza, indicando que el sistema de salud mental funciona y que se actúa de inmediato retirando el arma reglamentaria cuando se detectan situaciones de riesgo. Sin embargo, aclaró que en este caso se trató de un «problema personal, respetable de él, que debe quedar en su fuero interno y en su familia».
Finalmente, el Ministro pidió respeto por el duelo de los allegados y la propia fuerza policial, insistiendo en que, si bien el salario es un tema de agenda permanente, no debe ser utilizado para justificar una tragedia de índole privada. «Gana poco todo el mundo, me gustaría que la policía gane más, pero no fue el motivo. Hay que ser muy basura para decir eso», cerró de forma categórica.
