Vecinos del barrio Mazaredo volvieron a reunirse en el sector tras recibir notificaciones del Municipio que los intiman a tomar medidas sobre sus viviendas, entre ellas demoliciones parciales y la presentación de planes de evacuación y mitigación, luego del derrumbe registrado en el cerro Hermitte.
Según relataron los afectados, el pasado 1° de abril fueron citados por autoridades municipales para firmar informes técnicos elaborados por un ingeniero, en los que se establece que algunas viviendas serían consideradas habitables. Sin embargo, los vecinos cuestionaron esas conclusiones y aseguran que las condiciones actuales no permiten habitar los inmuebles.
“Nos dicen que la casa es habitable, pero no tenemos gas ni seguridad. No sé en qué se basan para decir eso”, expresó uno de los vecinos afectados.
Entre las medidas notificadas, se les exige demoler sectores considerados de riesgo, como construcciones ubicadas en la parte trasera de algunas viviendas. Sin embargo, los vecinos señalaron que actualmente no pueden avanzar con esas tareas porque existe una restricción para realizar movimientos de suelo en la zona.
“Nos intiman a demoler, pero no nos dejan meter maquinaria. ¿Cómo vamos a hacerlo si no podemos mover el suelo?”, cuestionaron.
Otro de los puntos que generó mayor malestar es que, según indicaron, cuando recibieron los terrenos —en algunos casos desde el año 2002— nunca fueron advertidos sobre posibles riesgos geológicos en el sector.
“Nos quieren hacer responsables de algo que nunca nos informaron. Nadie nos dijo que el cerro podía ceder o que el suelo tenía condiciones especiales”, señalaron.
Los vecinos sostienen además que las notificaciones podrían responder a una estrategia administrativa para deslindar responsabilidades ante eventuales incidentes. “Pareciera que las notas son para cubrirse legalmente, pero soluciones concretas no hay”, remarcaron.
Los afectados también denunciaron que, a varios meses del derrumbe, no existen definiciones claras sobre reubicaciones, viviendas alternativas ni asistencia definitiva para las familias afectadas.
“Hay familias que perdieron sus casas y ninguna tiene una solución concreta. Nos dicen que están trabajando, pero no vemos resultados”, afirmaron.
Algunas familias mantienen reuniones con el Banco del Chubut para evaluar créditos, aunque indicaron que los trámites no avanzarán hasta que exista una resolución oficial sobre la situación de los terrenos.
Mientras tanto, indicaron que reciben un subsidio mensual que consideran insuficiente frente a los gastos que generó la emergencia. “Recibimos un subsidio de 700 mil pesos, pero nuestra familia se desmembró. Nuestros hijos tuvieron que irse a otros lugares y nuestra vida cambió completamente”, relataron.
Los vecinos advirtieron que el riesgo continúa y que la falta de obras de contención incrementa la preocupación ante posibles lluvias intensas. “No tenemos paredones ni contención. Si llueve fuerte, el barro puede venir directo a nuestras casas y para ellos igual es habitable”, señalaron.
Además, cuestionaron la falta de comunicación oficial y el trato recibido durante las reuniones con distintas áreas municipales.
“No podemos pasar todas las semanas de secretaría en secretaría para saber qué va a pasar. Necesitamos soluciones, no más papeles”, concluyeron.
