La comerciante del drugstore Olivia, ubicado frente a la residencia oficial en Rawson, relató el dramático momento que vivió tras un intento de robo ocurrido durante la madrugada. Además de la indignación por la inseguridad, denunció haber sido empujada y maltratada por efectivos policiales cuando intentó acercarse al delincuente detenido.
Según contó la propietaria del comercio, el hecho ocurrió luego de que ella y su familia se ausentaran apenas unos minutos del local ubicado sobre Hipólito Yrigoyen y Mariano Moreno. Durante ese lapso, un hombre arrojó una piedra contra el vidrio con intenciones de ingresar a robar.
“Vivimos con miedo. Salimos cinco minutos y nos rompieron el vidrio para entrar. Por suerte la Policía que estaba patrullando cerca lo pudo atrapar a dos cuadras”, relató.
Sin embargo, la mujer aseguró que la situación se volvió aún más angustiante cuando intentó acercarse al sospechoso detenido. “Los policías me empujaron contra la pared, me doblaron las rodillas y me golpeé el codo. Yo no soy la delincuente”, expresó visiblemente indignada.
La comerciante reconoció que reaccionó con bronca por la situación y cuestionó el accionar policial. “Sentí que defendían más al ladrón que a nosotros. Estamos cansados. Trabajamos todo el día, pagamos impuestos carísimos y vivimos desprotegidos”, sostuvo.
Además, afirmó que el hombre detenido se encontraba “drogado y con mucho alcohol encima” y remarcó que en la zona ya se registraron otros hechos similares. “Hace pocos días también robaron otro comercio. Tenemos miedo todos los comerciantes”, advirtió.
El ataque no llegó a concretarse porque el vidrio quedó totalmente trizado y el delincuente no alcanzó a ingresar al local. De todos modos, ahora deberán afrontar gastos para reemplazar el vidrio y reforzar la seguridad del comercio.
La mujer adelantó que este martes acudirá a la Cámara de Comercio para reclamar mayores medidas de seguridad y cuestionó duramente el estado de la ciudad. “Rawson siempre fue tranquilo y hoy está abandonado. Las calles están sucias, hay basura por todos lados y cada vez pagamos más impuestos”, disparó.
El comercio afectado funciona prácticamente las 24 horas y brinda atención permanente a vecinos y trabajadores de la zona. “Siempre estamos para ayudar, damos agua, comida, lo que necesiten. Pero esto ya nos colmó”, concluyó.
