Directo desde Cuba, Yoanki Mencia llegó desde muy joven a Comodoro para formarse en lo que lo apasionaba: el básquet.
Lo que no imaginaba es que años después tendría la oportunidad de darle al club su tercera estrella siendo el MVP (jugador más valioso) de la final ante Obras en el Templo del Rock.
“Es un premio para mi después de tantos años de trabajo, de estar lejos de mi país, en otro ambiente”, dijo ante los micrófonos de EL COMODORENSE.
El jugador de 25 años se mostró “muy contento en lo individual y colectivo”, enfatizando que “es el club que me dio la chance de venir a formarme tan joven, me abrió las puertas y darle un trofeo es algo súper grande para mí”.
También valoró el sentir del plantel este año y el pasado, que “más que un equipo somos una familia, esto fue lo que se formó”.
“Estamos unidos y esto tiene que servirnos para unirnos más y lograr el campeonato”, precisó por último en la previa de la continuidad de la Liga Nacional de Básquet.
