Una importante cantidad de jubilados y afiliados se concentró en las puertas del PAMI para reclamar por la falta de medicamentos, demoras en la atención médica y la reducción en la cobertura de tratamientos, situación que —aseguran— afecta directamente su calidad de vida.
Durante la jornada, los manifestantes se presentaron con carteles y bombos para visibilizar la problemática que atraviesan. Cecilia, una afiliada con discapacidad, expresó su preocupación por la posibilidad de perder beneficios y la dificultad para afrontar los costos de su tratamiento.
“Yo soy discapacitada y tomo muchos medicamentos. La mitad ya la pago y si me sacan la pensión o la cobertura no sé cómo voy a vivir. Es imposible sostener todos los gastos”, manifestó con visible angustia.
Además, señaló que conseguir turnos médicos se ha vuelto cada vez más complicado. Según explicó, cuando no logran acceder a la atención por obra social, deben recurrir a consultas particulares cuyos costos rondan entre los 40 y 45 mil pesos, una cifra difícil de afrontar para muchos jubilados.
Por su parte, Adolfo Marignano, jubilado con más de 50 años de aportes laborales, aseguró que el reclamo surge ante el temor de que el sistema de salud para jubilados continúe deteriorándose.
“Trabajé 51 años aportando con la esperanza de tener una vejez tranquila, con acceso a medicamentos y atención médica. Hoy ni siquiera alcanzan los ingresos para cubrir la canasta familiar y los remedios”, sostuvo.
Durante la protesta, también se hicieron presentes representantes de centros de jubilados que cuestionaron la situación actual del sistema y solicitaron respuestas concretas a las autoridades.
Desde el organismo local, una autoridad indicó que los reclamos deben presentarse formalmente por escrito para poder ser elevados y analizados por las áreas correspondientes, lo que generó malestar entre los manifestantes, quienes consideraron insuficiente la respuesta.
Los jubilados insistieron en que la problemática no se limita a un solo punto, sino que incluye demoras en turnos médicos, reducción en la cobertura de medicamentos y dificultades en la atención general, situaciones que —aseguran— afectan a un gran número de afiliados.
Mientras tanto, los manifestantes adelantaron que continuarán organizándose y evaluando nuevas medidas para visibilizar el reclamo y exigir mejoras en la atención y el acceso a la salud.
