La víctima fue identificada como María Soledad Arrieta de 38 años de edad y tenía en su cuello un cable de acero. Trascendió que si bien estaba separada de su ex pareja, vivían en el mismo domicilio. En un principio, el hombre detenido llamó a la policía denunciando un robo en la vivienda, luego quedó detenido por el presunto delito de femicidio.
Según informaron desde la seccional 5ta, personal policial llegó a la vivienda ubicada en inmediaciones de calle Juan Manuel de Rosas y Antonio Ostoich, en barrio Abel Amaya.
En un primer momento los uniformados se entrevistaron con un hombre de 40 años, que manifestó que la familia había sido víctima de un robo. Sin embargo, toda la escena de violencia había sido presenciada por tres niños pequeños, hijos de la víctima, quienes con lágrimas en los ojos dijeron que a su mamá la “habían quemado”.
Con presencia de Criminalística y el fiscal general Juan Carlos Caperochipi inmediatamente el hombre quedó detenido por «presunto femicidio».
Según detallaron las fuentes, la víctima y victimario se encontraban separados pero convivían en el mismo terreno: uno vivía en el quincho y el otro en la vivienda.
Los investigadores reunieron elementos para el avance de las investigaciones, entre ellos; restos de cabellos y manchas hemáticas.
Fotos Adolfo Morales
