El pasado 26 de abril, una reunión entre conocidos en el barrio San Cayetano terminó a los tiros. Según la reconstrucción policial, la secuencia se desencadenó en las inmediaciones de una vivienda ubicada en la calle Lorenzo Rey al 1900, donde la víctima se encontraba tomando bebidas alcohólicas junto a otras dos personas. En medio de un altercado repentino, uno de los presentes sacó un arma de fuego y efectuó los disparos a corta distancia.
El Segundo Jefe de la Unidad Regional, Cristian Mulero, detalló la mecánica de ese ataque inicial: «Él se encontraba en su domicilio junto a dos amigos ingiriendo bebidas alcohólicas, luego de una discusión, uno de ellos esgrimió una arma de fuego, efectúa dos detonaciones, una de ellas impacta en el abdomen y otra roza la cabeza».
Tras las detonaciones, la rápida intervención de la Comisaría de la Sección Sexta y de una ambulancia permitió el traslado urgente del herido. El joven ingresó consciente al quirófano del Hospital Regional, donde fue intervenido y derivado a la sala de cuidados intensivos. Allí permaneció alojado durante más de un mes, luchando contra una severa infección provocada por el impacto en la zona abdominal.
Sin embargo, en las últimas horas el cuadro clínico se volvió irreversible. Respecto a este desenlace, Mulero precisó: «alrededor de la una de la mañana, personal de comisaría sexta es anoticiado que la persona que se encontraba alojada en terapia intensiva (…) producto de la gravedad de las lesiones, el mismo en el día de la fecha dejó de existir».
A partir del deceso, las autoridades judiciales tomaron nuevas directivas. Sobre los pasos a seguir en la causa, el comisario indicó: «Se le dio intervención al Ministerio Público Fiscal, el cuerpo fue trasladado a la morgue en espera de que se efectúe la correspondiente autopsia y que se realicen las diligencias de rigor».
Cabe recordar que durante el operativo desplegado el mismo día del ataque, el personal de Criminalística logró el secuestro de un arma calibre 32, vainas servidas y la demora de un sospechoso bajo los términos del artículo 215 del Código Procesal Penal.
