La preocupación no termina en el barrio Usina, en Kilómetro 5, donde la erosión costera sigue haciendo estragos y el mar se está llevando las calles sin parar hacia las casas. Las calles Reconquista y Arenales son las más castigadas por este avance que deja a los frentistas al borde del colapso.
Hace aproximadamente dos meses los vecinos ya se habían manifestado para exigir que el municipio tome cartas en el asunto, movilizados en aquel entonces por unas intensas marejadas. Ahora el reclamo se vuelve a levantar para visibilizar la misma preocupación de siempre: el agua sigue ganando terreno.


