El partido entre la Selección argentina e Inglaterra, por las semifinales del Mundial 2026, comenzó con un fuerte cruce entre los jugadores en la mitad de la cancha. Todo inició por una falta de Enzo Fernández, la cual generó el reclamo de los ingleses y provocó la respuesta de los argentinos.
Después de que se formara un tumulto en el césped, Jude Bellingham y Leandro Paredes tuvieron un fuerte cruce verbal que obligó al resto de los futbolistas a intervenir para separarlos. El árbitro no sacó tarjetas tras esta acción.
Los fanáticos preveían un inicio intenso de partido, teniendo en cuenta la rivalidad histórica de ambas selecciones. Finalmente, la previsión fue una realidad y el cruce marcó el pulso del cotejo en Atlanta.
