El peronismo de Comodoro conmemoró el 81.º aniversario del Día de la Lealtad con un acto realizado en la sede del Consejo de Localidad del Partido Justicialista. La convocatoria reunió a dirigentes, referentes sindicales, agrupaciones y militantes.
Uno de los aspectos que llamó la atención durante la conmemoración fue la ausencia del intendente de Comodoro, Othar Macharashvili, quien no participó del acto realizado en el Consejo de Localidad del PJ.
Linares no perdonó a Taboada
Otro aspecto que no pasó desapercibido fue la intención del senador Carlos Linares, organizador del acto, de no compartir escenario con Jorge Taboada.

El secretario general de Camioneros fue duro en ocasiones anteriores contra la dirección del partido y puntualmente contra el propio Linares. En su momento aseguró que «Fita y Linares son los principales actores de la destrucción del PJ» y calificó que «el máximo logro de Linares fue visitar a Cristina».
Para no compartir espacio con Taboada, el senador Linares optó por quedarse junto a su candidato a intendente, Maximiliano Sampaoli, actual viceintendente de la gestión de Macharashvili.
Las críticas de Fita y la mirada del Gobierno provincial
En el entorno del gobernador Ignacio Torres siguen con atención cada intervención pública del presidente del PJ chubutense, Gustavo Fita.
Lejos de generar preocupación, sus discursos parecen alimentar la estrategia política del oficialismo provincial. “Fita, Linares y Conejo Silva es el tren fantasma ideal”, deslizan desde el círculo del mandatario, en referencia a una conducción peronista que consideran sin rumbo.

La incertidumbre por el calendario electoral
Otro de los factores que genera inquietud dentro del peronismo es la posibilidad de que las elecciones provinciales se realicen en agosto.
El propio gobernador Ignacio Torres adelantó que ese mes podría ser una alternativa para convocar a las urnas, una definición que, de concretarse, obligaría al PJ a acelerar sus negociaciones internas.
El eventual adelantamiento electoral encuentra al partido sin una candidatura definida y con distintos sectores que todavía buscan consolidar sus armados políticos.
Una unidad difícil y tres dirigentes con aspiraciones
Aunque por estos días predomina una relativa calma en el peronismo chubutense, la fragmentación interna continúa siendo evidente. La posibilidad de alcanzar una lista de unidad aparece complicada sin una elección interna previa que ordene las aspiraciones de Juan Pablo Luque y Dante Bowen, dos dirigentes que buscan posicionarse de cara a la disputa por la Gobernación.
A ese escenario se suman las expectativas del diputado nacional José Glinski, cuyo eventual protagonismo podría modificar el equilibrio de fuerzas.
En cuanto a los respaldos nacionales, Glinski cuenta con el apoyo de Máximo Kirchner, Bowen mantiene vínculos políticos con Axel Kicillof y Luque tiene el visto bueno de Juan Manuel Olmos, configurando un mapa de alianzas que también influye en la disputa provincial.
