La morosidad en las empresas creció 53% en un año y afecta a casi 59.000 compañías

Solo en septiembre, 1937 empresas se sumaron al registro de atrasos en sus pagos. El deterioro también afecta a las familias, con 6,3 millones de personas en mora.

jueves 15/10/2026 - 14:00
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Las dificultades de las empresas para cumplir con sus obligaciones financieras se profundizaron durante septiembre, con un universo que llegó a 58.982 firmas con problemas de pago, un 53% más que un año atrás, según datos de Fidelitas. El aumento de la morosidad se produce en un escenario de actividad económica débil y tasas de interés elevadas, que complican el acceso al financiamiento.

El relevamiento mostró que durante el noveno mes del año se sumaron 1937 empresas a la cantidad de firmas con atrasos en sus obligaciones bancarias, lo que representó un incremento del 3,5% respecto de agosto. El Banco Central de la Argentina (BCRA) distingue distintos niveles de morosidad, desde demoras leves hasta deudas consideradas irrecuperables, por lo que no todas las empresas incluidas en el indicador atraviesan la misma situación financiera.

La evolución de los últimos meses refleja un deterioro sostenido de la capacidad de pago de las empresas. Según los datos del BCRA procesados por Fidelitas, la cantidad de firmas con problemas crediticios aumentó de manera prácticamente continua desde comienzos de 2025, con una fuerte presencia de empresas de servicios y comercio, dos de los sectores con mayor cantidad de compañías afectadas.

Según el informe, las tasas de interés elevadas encarecen el financiamiento de las empresas, restringen el consumo y postergan inversiones. Este escenario dificulta la recuperación de la actividad económica y reduce las posibilidades de que las compañías accedan a crédito en condiciones más favorables, especialmente en sectores como la industria y la construcción, que registraron caídas en los últimos indicadores analizados.

La morosidad también afecta a las familias

El deterioro de la situación crediticia también se refleja en los hogares. Según el relevamiento de Fidelitas, 6,3 millones de personas registran atrasos en sus obligaciones financieras, un aumento del 31% interanual. En paralelo, la cantidad de cheques rechazados llegó a 76.755, un 14% más que en septiembre de 2025.

La combinación de estos indicadores muestra que las dificultades no se concentran únicamente en las empresas, sino que los atrasos en créditos personales y otras obligaciones bancarias reflejan también problemas en la capacidad de pago de los hogares, mientras que el aumento de los cheques rechazados constituye otra señal de tensión financiera que puede afectar las operaciones comerciales.

El informe también advirtió sobre el agravamiento de las situaciones crediticias más comprometidas. Según Fidelitas, actualmente unos 3,7 millones de CUIT se encuentran en situación 5, considerada irrecuperable por el Banco Central. Aunque la mora temprana, correspondiente a la situación 2, disminuyó 8,9%, la cantidad de deudores en las categorías de mayor riesgo sigue siendo alta.

Las tasas de interés y la actividad económica complican la recuperación

Si bien las tasas de interés reales positivas contribuyen a incentivar las inversiones en pesos y moderar la demanda de dólares, también encarecen los préstamos y pueden restringir el consumo y las decisiones de inversión de las empresas.

“Los datos muestran una tensión cada vez más evidente: las herramientas monetarias que contribuyen a estabilizar la economía también encarecen el financiamiento y profundizan las dificultades de empresas y familias. Con casi 59.000 empresas en una situación bancaria distinta de la normal y un crecimiento del 53% en doce meses, la recuperación del crédito se vuelve una condición central para reactivar la actividad”, señaló Félix El Idd, CEO de Fidelitas.

El informe también mostró que la actividad económica alcanzó 51,2 puntos en septiembre, afectada por la caída interanual del estimador mensual de actividad económica (EMAE) de julio y las contracciones de la industria manufacturera y la construcción, que contrastaron con el crecimiento de la minería en agosto.

Las dificultades de la economía real también contrastaron con el comportamiento de otros indicadores. El componente financiero y de precios alcanzó 54,9 puntos, favorecido por una leve reducción de la diferencia entre las tasas de los préstamos personales y los depósitos. Por su parte, el comercio exterior registró el mejor desempeño, con 72,8 puntos, impulsado por el superávit comercial de agosto.

Para los próximos meses, Fidelitas no prevé grandes cambios en el escenario económico. El informe señala que el Gobierno apuesta a una mayor entrada de divisas por la cosecha de trigo y la operación del oleoducto Vaca Muerta Sur, mientras que los proyectos vinculados al RIGI podrían tener un impacto más significativo en el mediano plazo. Sin embargo, advierte que la incertidumbre política y financiera de cara a 2027 podría afectar las decisiones de inversión, en un año en el que los vencimientos de deuda soberana alcanzarán unos US$25.000 millones.

Con información de Todo Noticias.

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