La investigación por la muerte de Ángel Nicolás López, el niño de cuatro años de la ciudad de Comodoro Rivadavia, modificó su hipótesis principal en las últimas horas. Los resultados de los estudios histopatológicos determinaron que el menor falleció a causa de una severa neumonía, la cual le provocó una falla cerebral por falta de oxígeno, según precisaron fuentes judiciales a Clarín.
Anteriormente, la fiscalía sostenía que el deceso fue consecuencia de múltiples golpes en la cabeza, tal como indicaba la autopsia preliminar. El nuevo diagnóstico cambió la perspectiva de la causa y alteró el curso del expediente.
Frente a la incorporación de estos estudios complementarios, los investigadores evalúan solicitar una audiencia judicial en los próximos días para reevaluar la calificación legal de los imputados. El caso podría encuadrarse como abandono de persona seguido de muerte, bajo la presunción de que el niño padeció el cuadro respiratorio durante varios días sin recibir la asistencia médica que requería la gravedad de la enfermedad.
La historia clínica elaborada por el Hospital Regional detalló que el paciente ingresó en estado crítico tras sufrir un paro cardiorrespiratorio. Los profesionales médicos dejaron asentado, además, la existencia de un “antecedente de traumatismo previo”.
Por el hecho se encuentran detenidos la madre biológica de la víctima, Mariela Altamirano, y su pareja, Maicol González. La mujer cumple prisión preventiva por homicidio agravado por el vínculo en un instituto penitenciario ubicado entre Trelew y Puerto Madryn. El hombre está imputado por homicidio simple y permanece alojado en la Alcaidía Policial de Comodoro Rivadavia.
La querella, en representación del padre del niño, rechazó las nuevas interpretaciones. El abogado Roberto Castillo argumentó que el informe no establece una muerte natural y no descarta que los 22 impactos registrados en el cráneo aceleraran el deceso. El letrado destacó que el documento médico menciona tanto el cuadro inflamatorio respiratorio como el edema cerebral producto de las lesiones traumáticas, y anticipó que presentará una denuncia por la filtración del informe a la prensa.
En paralelo, el entorno de la víctima mantiene firme su postura sobre los hechos. Lorena Andrade, madre de corazón del menor, desestimó la existencia del cuadro clínico y ratificó la acusación inicial contra la pareja detenida: “Ángel no tenía ninguna enfermedad. A Ángel lo asesinaron y eso se sabe”.
