El edil denunció una metodología sistemática por parte del Ejecutivo Municipal para evitar la licitación y cuestionó la falta de transparencia en la relación con las empresas privadas.
El debate por la continuidad del servicio de transporte público volvió a encender la polémica en el Concejo Deliberante. En el marco de una sesión extraordinaria convocada «a última hora», el concejal Pablo Bustamante, referente del bloque opositor ‘Despierta Comodoro’, manifestó su rotundo rechazo a la modalidad de prórrogas consecutivas que viene aplicando la gestión municipal.
Bustamante recordó que el cuerpo legislativo ya otorgó 18 meses de prórroga anteriormente, tiempo que consideró «más que suficiente» para haber confeccionado un pliego de bases y condiciones. “Nosotros no somos una escribanía, somos un poder independiente y tenemos una responsabilidad ante los vecinos que nos eligieron para hacer control”, enfatizó el edil.
Falta de pliegos y «procesos oscuros»
Para el concejal, la demora en el llamado a licitación responde a una decisión política y no a una falta de capacidad técnica. Bustamante planteó dos hipótesis sobre la ausencia del pliego: una supuesta falta de personal idóneo o, lo que considera más probable, una indicación directa del gobierno para no avanzar y forzar la continuidad del servicio actual bajo presión.
“No voy a avalar esto porque para mí es un proceso muy oscuro. No estoy aquí para garantizarle la mesa a nadie que esté negociando con privados para ver qué sale de eso; es una cuestión de respeto a las instituciones”, disparó Bustamante, sugiriendo que la falta de transparencia beneficia acuerdos directos entre el municipio y las empresas prestatarias.
El vecino como «rehén» del sistema
Uno de los puntos más críticos de su discurso fue el uso de la necesidad de los usuarios como herramienta de presión hacia los concejales. Bustamante denunció que el Ejecutivo utiliza el argumento de que «los vecinos se quedarán sin colectivo» para forzar aprobaciones rápidas sin el debido análisis.
“Toman como rehén al vecino. Siempre hemos tenido el gesto de acompañar para no perjudicar a la gente, pero hoy, viendo que esto es recurrente y que ni siquiera el Secretario de Gobierno vino a informarnos o darnos una explicación de por qué no está el pliego, decidimos poner un stop”, explicó respecto a su voto negativo.
Tiempos legislativos y licitación
Finalmente, el concejal advirtió que, aunque se aprobaran plazos de 90 días, el proceso administrativo real entre el tratamiento en comisión, la aprobación, el llamado a licitación y la adjudicación final, suele demorar meses. “Si ahora aprobamos esto, volvemos a ser garantes de una mesa de negociaciones privada entre la municipalidad y una empresa. Ya lo advertí con anticipación y por eso mi voto es negativo”, concluyó.
