Apeló directamente a la jueza Eva Parcio para que actúe de oficio ante lo que calificó como un abandono de persona sistémico y criticó la «insensibilidad» de las nuevas exigencias tecnológicas.
La sede que nuclea a los centros de jubilados de la ciudad fue escenario de una reunión urgente y multitudinaria. La «asistencia perfecta» de las comisiones directivas reflejó el estado de desesperación que atraviesa el sector pasivo. Mario Quinteros, titular de la Federación, no ahorró calificativos para describir el presente de los beneficiarios de PAMI: «Nos están negando la vida», sentenció.
Durante su alocución, Quinteros anunció la redacción de un petitorio que los jubilados llevarán personalmente, caminando, hasta las oficinas locales de la obra social. Sin embargo, el reclamo fue más allá de lo administrativo y alcanzó el plano judicial. El dirigente solicitó públicamente la intervención de la jueza federal, Dra. Eva Parcio.
«Le pedimos a su excelencia que tome cartas en el asunto y actúe de oficio. No se puede pedir a un jubilado que vaya individualmente a presentar una denuncia por abandono de persona cuando el problema es general. Se lo decimos públicamente: hay abandono de persona porque no dan la prestación», enfatizó Quinteros.
Salud integral: Medicamentos y talleres
Para la Federación, la salud no se limita únicamente a la atención médica de urgencia. Quinteros destacó la pérdida de los talleres recreativos y preventivos, fundamentales para el bienestar emocional de los adultos mayores. «La gente está desesperada por tener los talleres, eso también hace a la salud. Hoy no tenemos talleres, no tenemos prestaciones, no tenemos nada», lamentó.
Respecto a los medicamentos, denunció que la cobertura ya no es la de antes y que el rechazo de órdenes médicas se ha vuelto una constante dolorosa: «Te parte el corazón cuando viene gente con patologías graves y te dicen ‘me rechazaron la orden’. A veces dan ganas de prenderse fuego a lo bonzo para que alguien reaccione».
La barrera tecnológica
Otro de los puntos de fuerte crítica fue la exigencia de realizar trámites a través de aplicaciones móviles. Quinteros calificó de «insensibles» a los funcionarios que toman decisiones a 2.000 kilómetros de distancia sin conocer la realidad del territorio.
«Sabrán los directivos que hay cientos de jubilados que no tienen celular, o tienen esos aparatos viejos que ni fotos sacan? ¿Cómo les van a exigir que entren por una aplicación? Es una falta de respeto al sector», disparó, comparando la situación con el intento fallido de obligar a todos los jubilados a cobrar únicamente por cajero automático.
Advertencia de «un hecho contundente»
Tras la movilización prevista hacia la sede de PAMI, los jubilados evaluarán los pasos a seguir. Quinteros advirtió que, de no mediar una solución pronta y efectiva, el sector decidirá un «hecho contundente» para visibilizar el reclamo.
«No quiero ser alarmista ni tirabomba, pero la gente se está muriendo por falta de asistencia, no de viejos. La salud es vida y vamos a defenderla», concluyó el dirigente, dejando claro que el conflicto educativo y social en la provincia ahora suma un nuevo y sensible frente de batalla.
