El dirigente sindical celebró que la presión popular haya obligado al Gobierno a retroceder en ciertos aspectos, pero advirtió que las organizaciones sociales y gremiales no abandonarán las calles hasta garantizar la protección integral del territorio nacional y los recursos naturales.
Las organizaciones sindicales, sociales y ambientales de la provincia volvieron a ganar el espacio público en rechazo al proyecto del Poder Ejecutivo Nacional que pretende abrir el mercado de tierras a inversores internacionales. Durante la jornada de protesta, el dirigente de la CTA, Carlos Magno, remarcó la necesidad de mantener el estado de movilización permanente para evitar que la norma sea ratificada en el ámbito legislativo.
El llamado a la defensa de la soberanía nacional
Durante su alocución frente a los manifestantes, Magno enfatizó el sentido de pertenencia y la defensa irrestricta de la soberanía territorial frente a las políticas de desregulación que promueve la Casa Rosada. En ese sentido, aseguró que existe un amplio colectivo de ciudadanos comprometidos con frenar cualquier intento de privatización o traspaso de áreas estratégicas a firmas transnacionales.
El referente sindical contrapuso la posición de la militancia con las medidas económicas del Gobierno, señalando que la protección de la geografía nacional es un deber patriótico indiscutible. Asimismo, destacó que las banderas desplegadas en la marcha sintetizan el sentimiento generalizado de oposición a las reformas impulsadas por el presidente Javier Milei.
«Hay miles de argentinos y argentinas que no están dispuestos a ceder ni un centímetro de tierra a quienes quieren entregarla a la extranjerización. Por eso estamos en la calle diciendo que la Argentina no se vende. Por eso hoy decimos: la patria no se vende, se defiende», aseveró el dirigente Carlos Magno.
La memoria de los incendios y los intereses inmobiliarios en Chubut
En otro tramo de sus declaraciones, el referente provincial vinculó la controversia sobre la tenencia de la tierra con las problemáticas históricas que aquejan a la Patagonia, haciendo especial hincapié en el impacto de los incendios forestales y las especulaciones inmobiliarias que suelen desatarse tras la quema de bosque nativo en la cordillera.
Al evaluar el avance de la discusión política en el Congreso, Magno sostuvo que la movilización popular logró frenar los intentos iniciales del oficialismo por imponer la norma sin debate, aunque remarcó que no se debe dar ningún paso atrás. Según sus palabras, la comunidad chubutense cuenta con una memoria histórica que la impulsa a salir a las calles para resguardar el patrimonio natural frente a los intereses económicos que buscan apropiarse del suelo. «Hemos ganado una primera batalla y el Gobierno ha tenido que retroceder, pero todavía no vamos a dejar las calles porque no debe ser aprobada ni una letra de esa ley. En Chubut conocemos las historias de los incendios y de los viles intereses que están detrás de esas tierras. Nos movilizamos para defender la tierra que es de todos», concluyó el referente de la CTA.
