El dirigente marítimo tildó de «cruel y sanguinario» el rumbo económico de la Casa Rosada, detalló el impacto del desempleo en la cuenca del Golfo San Jorge y anticipó que la central obrera mantendrá la ofensiva judicial contra la reforma laboral por considerarla «totalmente inconstitucional».
La conducción nacional de la Confederación General del Trabajo (CGT) concretó un plenario en esta ciudad con el objetivo de respaldar a la regional local frente a la crisis que atraviesa la industria hidrocarburífera. Cristian Jerónimo, uno de los titulares de la central de la calle Azopardo, fue el encargado de fijar postura frente al actual escenario recesivo y la pérdida de puestos de trabajo que afecta directamente al sur chubutense.
«La situación que está pasando Comodoro Rivadavia no es ajena a lo que sucede en el país, con un gobierno que tiene un grado de saña contra el pueblo que lo votó. Es un programa económico que lo que hace es expulsar trabajadores del sector privado y hacer cerrar empresas», disparó Jerónimo al aire por Radiocracia. En ese sentido, aportó cifras alarmantes sobre el mercado laboral actual, señalando que la Argentina ya cuenta con un «50% de informalidad» y que la recesión ya se cobró «300.000 puestos menos en el sector privado» sobre una base de poco más de seis millones de empleos registrados.
La paradoja de los recursos y la inconstitucionalidad laboral
El líder sindical puso el foco en la contradicción histórica que vive la Patagonia respecto a la generación de riqueza y su derrame en las comunidades locales. «La Patagonia tiene un montón de recursos naturales: petróleo, pesca… eso tiene que derramar al pueblo en su conjunto. Tenemos que dejar de que nuestros recursos terminen sirviendo a sectores que concentran la riqueza. No puede ser que estemos en provincias donde se traen dólares todos los días y muchas veces a la gente no le alcance para tener un plato de comida arriba de la mesa», argumentó.
Respecto al plano legal, Jerónimo confirmó que la CGT mantendrá la vía judicial contra las modificaciones que impuso la Ley Bases. «Tenemos muy claro que al final del camino esta pelea la vamos a ganar porque la reforma es totalmente inconstitucional. Ninguna empresa está mirando esto con gran expectativa, porque la realidad es que hay una recesión profunda. Los empresarios lo que necesitan es producir para vender, y estas políticas generan una apertura indiscriminada para destruir nuestra matriz productiva», fustigó, haciendo mención además a la desprotección que sufren sectores sensibles como el textil. Por último, guardó un párrafo de extrema dureza para los diputados y senadores nacionales que acompañaron el proyecto oficialista: «Parece que perdieron la memoria de qué fueron a representar. Nos sentábamos, les planteábamos el daño que iba a generar, y muchos terminaron acompañando a libro cerrado sin saber lo que votaban. Al punto de que a la semana tuvieron que retrotraer el artículo de las licencias médicas, donde no te podías enfermar porque perdías el 50% del salario. A ellos los juzgará la historia», cerró de manera categórica.
