Durante la jornada de selección de personal para cubrir los 100 puestos de la nueva sucursal de McDonald’s, los jóvenes postulantes compartieron sus expectativas y relataron cómo viven el proceso de evaluación. La constante en los distintos testimonios fue la preocupación por la falta de oportunidades laborales para la juventud y el anhelo de ingresar al sistema de trabajo formal.
Las evaluaciones incluyen dinámicas grupales que los candidatos reciben de manera positiva. Un postulante de 17 años, que busca acceder a su primer empleo, describió la instancia como divertida y destacó el trabajo en equipo, donde incluso debieron realizar dibujos representativos. Esta oportunidad es valorada especialmente porque la convocatoria no exige experiencia previa, un requisito que suele ser una barrera en la ciudad.
La necesidad de salir de la informalidad laboral es otro de los puntos fuertes entre los aspirantes. Una estudiante de gastronomía de 24 años, que actualmente mantiene un emprendimiento propio de manera informal, remarcó las dificultades para encontrar empleo en su rubro y subrayó la importancia de conseguir un trabajo «en blanco» que garantice obra social y aportes.
En la misma línea, una estudiante de turismo de 22 años, con experiencia previa únicamente en un negocio familiar, coincidió en que faltan oportunidades para los jóvenes frente a la situación actual. La posibilidad de insertarse en el ámbito laboral formal genera una gran expectativa entre los presentes, de los cuales solo una parte logrará quedar seleccionada tras superar los distintos filtros.
