El legislador cuestionó la solvencia financiera de la actual gestión de Ignacio Torres y advirtió que el reciente adelanto de coparticipación de 400.000 millones de pesos no representa un beneficio, sino una deuda con altos intereses que compromete los recursos de los chubutenses en el corto plazo.
En declaraciones que sacudieron el tablero político provincial, el diputado nacional Juan Pablo Luque aseguró que la administración de Ignacio Torres atraviesa un «desastre financiero» que ha derivado en el retorno del pago escalonado para los empleados estatales.
Según el legislador, la situación difiere drásticamente del relato oficial de ordenamiento económico que promueve el Poder Ejecutivo. «Nadie lo quiere decir en estos términos, pero Chubut hoy paga los salarios de manera escalonada. Eso es grave porque se está pagando fuera del término legal, donde cualquier empleado debe cobrar dentro del cuarto día hábil de cada mes, y eso no sucede hace varios meses», sentenció Luque al aire por Radiocracia.
El diputado recordó que esta metodología era duramente criticada por el actual gobernador durante la gestión de Mariano Arcioni, pero que hoy se aplica de la misma forma «sin reconocer lo que está pasando».
Luque también puso la lupa sobre el financiamiento anunciado recientemente por el Gobierno Nacional. Aclaró que los fondos destinados a Chubut no son Aportes del Tesoro Nacional (ATN) discrecionales, sino adelantos financieros que tienen un costo elevado.
«Va a haber un adelanto de coparticipación por 400.000 millones de pesos a 13 provincias, con un interés del 15% y que hay que devolver este mismo año. El premio por ser socio del Gobierno Nacional es que te adelantan una coparticipación que no te regala nada, sino que te la quitan este mismo año con intereses», explicó.
Para el exintendente de Comodoro Rivadavia, esta fragilidad económica está ligada directamente a la caída de la actividad productiva y la falta de inversiones en la región.
Según su análisis, el Estado recauda menos debido al cierre de comercios y la pérdida de miles de puestos de trabajo, lo que genera una ecuación deficitaria difícil de revertir sin un plan de crecimiento. «Chubut viene a los tumbos hace años, donde se gasta más de lo que ingresa. Pero de esta manera, en vez de ir hacia un camino que mejore la situación, vamos hacia un precipicio», concluyó Luque, insistiendo en que la «desactivación de bombas financieras» que pregona el gobernador no se refleja en la realidad de las cuentas públicas ni en la regularidad de los haberes de los trabajadores.
