El Tribunal Oral Federal de Santa Cruz dictó la sentencia definitiva en la causa que investigó el hundimiento del submarino A.R.A. «San Juan» y el fallecimiento de sus 44 tripulantes.
Los jueces Mario Gabriel Reynaldi, Luis Alberto Giménez y Enrique Nicolás Baronetto dieron a conocer los fundamentos finales del veredicto tras la realización del juicio oral y público. A partir de las pruebas valoradas, los magistrados reconstruyeron las horas previas a la tragedia. «Se tuvo por acreditado que, luego del ingreso de agua de mar a través del snorkel hacia la válvula de ventilación E19, se produjo un cortocircuito en la barra del tanque de baterías N.º 3 y un principio de incendio», detalló la resolución judicial sobre el evento ocurrido el 15 de noviembre de 2017 antes de la pérdida de contacto y la posterior implosión de la nave.
En lo relativo a las responsabilidades penales, el fallo resolvió por mayoría condenar al ex Capitán de Navío Claudio Javier Villamide, titular del Comando de la Fuerza de Submarinos (COFS) al momento del hecho. El exjefe naval fue considerado responsable de los delitos de incumplimiento de los deberes de funcionario público y estrago culposo agravado en concurso ideal. «Se le impuso la pena de tres años de prisión de ejecución condicional e inhabilitación especial por el doble del tiempo de la condena para ejercer cargos públicos», precisaron desde el tribunal, al tiempo que le fijaron reglas de conducta por el mismo período de tiempo.
Para fundar la condena, la mayoría del tribunal concluyó que el excomandante omitió auditorías preventivas reglamentarias durante el 2017 a pesar de antecedentes de deficiencias de estanqueidad, fallando además en la gestión de la emergencia. «Frente a los reportes de cortocircuito y principio de incendio y ante condiciones meteorológicas adversas, no ejerció adecuadamente las responsabilidades que le correspondían en materia de gestión del riesgo, dejando las decisiones de repliegue sujetas a expresiones como ‘según factibilidad'», fundamentaron los jueces sobre las omisiones que impidieron atenuar los peligros. Por otro lado, la sentencia dispuso por unanimidad la absolución de los restantes tres imputados en la causa: Luis Enrique López Mazzeo, Héctor Aníbal Alonso y Hugo Miguel Correa. En el caso de López Mazzeo, excomandante de Adiestramiento y Alistamiento, los magistrados determinaron que actuó amparado en el principio de confianza y que «información relevante sobre determinadas maniobras experimentales no había sido incluida en los informes oficiales que recibió». En tanto, respecto de Alonso y Correa, se concluyó que sus funciones en la estructura eran de carácter asesor y auxiliar, sin integrar la cadena de mando operativo directo con la nave.
