La internación de urgencia de Lorena Andrade, la mamá del corazón de Ángel López, sumó un nuevo y estremecedor capítulo luego de que el abogado de la familia, Roberto Castillo, revelara detalles sobre el delicado momento que atraviesa.
Según explicó el letrado, fue Luis López —pareja de Lorena y papá de Ángel— quien le contó que encontró a la mujer en una situación crítica y la trasladó de inmediato al Hospital Regional de Comodoro Rivadavia, donde permanece internada bajo atención médica.
«Lorena es una persona que lamentablemente intentó atentar contra su propia vida«, expresó Castillo, quien además indicó que, de manera preliminar, la mujer habría ingerido clonazepam y otras sustancias, por lo que los profesionales le realizaron un lavado gástrico y continúan monitoreando su evolución.
El abogado sostuvo que tanto Lorena como Luis atraviesan un profundo sufrimiento desde el asesinato de Ángel y aseguró que vienen soportando meses muy difíciles.
«Es una mujer sumergida en el dolor. Los que estamos constantemente detrás de esta búsqueda de justicia sabemos que viven de una manera muy preocupante. No solo por la desgracia que les tocó vivir, sino también porque sienten que existen intereses cruzados en una ciudad corrupta. Eso hace que la lucha sea mucho más compleja y difícil», manifestó.
Castillo remarcó que la principal víctima fue Ángel, pero advirtió que el impacto de la tragedia continúa golpeando a toda la familia.
«Ellos son los que quedan acá con una pérdida que atraviesa a toda la sociedad. Como ocurre con muchas víctimas, tienen que seguir visibilizando el caso para que no caiga en el olvido y muchas veces terminan quedando solos», afirmó.
Asimismo, señaló que intentó volver a comunicarse con Luis López, quien le había enviado un mensaje de audio, aunque hasta el momento no obtuvo una nueva respuesta debido a la situación que atraviesa la familia.
Por último, el abogado cuestionó la falta de herramientas para asistir a las víctimas y reclamó mayor acompañamiento psicológico e institucional.
«Tenemos recursos muy precarios para contener a las víctimas. El sistema es disfuncional y eso agrava aún más el sufrimiento de quienes buscan justicia», concluyó.
