Según el testimonio, el menor fue entregado a su madre biológica pese a existir antecedentes de abandono, pruebas de maltrato por parte del padrastro y el rechazo explícito del niño a convivir con ella. Tras el trágico fallecimiento del pequeño, allegados y vecinos convocan a una marcha para exigir respuestas a los funcionarios que intervinieron en el caso.
La muerte del pequeño Ángel ha desatado una ola de indignación y denuncias cruzadas que apuntan directamente al corazón del sistema de protección de minorías. Marisol Núñez, allegada a Lorena Andrade -quien crió al niño desde su primer año de vida-, rompió el silencio para exponer lo que describe como un «abandono institucional» por parte de la Defensoría de la calle Sarmiento.
Según el relato de Núñez, Lorena Andrade fue la figura materna real de Ángel luego de que su madre biológica lo abandonara siendo un bebé. «Ella se hizo cargo de Ángel, lo cuidaba, lo llevaba al jardín. Ella lo amaba y vivía por ese nene», afirmó. Sin embargo, una orden judicial reciente cambió el destino del menor, obligándolo a vivir con su madre biológica y su actual pareja, a pesar de que el niño no la reconocía. «Lo escucharon, el nene no quería ir con su mamá. No la reconocía porque ella lo abandonó cuando tenía un año», explicó Núñez.
La denuncia adquiere un tinte criminal al mencionar que la familia de crianza intentó presentar pruebas contundentes sobre el peligro que corría el niño, las cuales habrían sido desestimadas por el juez Pérez y su equipo técnico. «Mi amiga llevó videos del nene llorando porque no quería ir, y tiene audios donde el padrastro dice que el nene es un estorbo. En Defensoría nadie la escuchó, ¿cómo puede ser esto?», cuestionó con angustia la entrevistada.
Los detalles sobre las últimas horas del menor son alarmantes. Núñez citó testimonios de vecinos de la zona de Quintas que aseguran que el niño era dejado afuera de la casa llorando y que, tras confirmarse su deceso, se vio a la madre biológica quemando objetos en el patio durante la madrugada. Sobre el estado de salud de Ángel, fue categórica: «Él era un nene sano, no tenía ningún problema de salud absoluto. Acá la madre y el padrastro son responsables, y la gente de Defensoría porque no hizo bien su trabajo».
De acuerdo a la información brindada, el niño habría llegado al hospital sin signos vitales, momento en el cual la madre biológica se habría retirado del lugar. «Llegó supuestamente sin respirar, la madre lo deja y se va. Ni siquiera estuvo cuando los médicos informaron el deceso; se fueron a dormir tranquilos a su casa», relató Núñez, contrastando esta actitud con la del padre y Lorena, quienes permanecieron en el hospital.
Finalmente, se anunció que se organizará una marcha hacia las oficinas de Defensoría en la calle Sarmiento para exigir que los funcionarios responsables den la cara. La familia de crianza esperaba una audiencia clave para el próximo 20 de abril con la esperanza de recuperar la custodia. «Lorena tenía toda su ropa y sus cosas de jardín preparadas porque esperaba que el nene volviera a su casa. Queremos saber por qué permitieron la muerte de Ángel», concluyó.
