En una medida tan insólita como desesperada, inspectores de tránsito de la zona norte de la ciudad decidieron tomar las palas y resolver por cuenta propia un problema que, aseguran, ya era insostenible.
Esta mañana, el personal municipal se concentró en la Avenida Libertador, a la altura del Club Huergo en Kilómetro 3, para tapar los profundos baches de la calzada utilizando tierra.
Según relataron los propios vecinos, la drástica decisión fue el resultado de la falta de respuestas oficiales y la violencia verbal diaria.
«Están cansados de no tener respuestas y de soportar que los puteen todos los días«, expresaron.
