Según publicó Camilia Ruiz en Facebook, Nina tiene casi ocho meses y se encuentra castrada. La familia explicó que, lamentablemente, ya no puede continuar teniéndola debido a la salud de su bebé, quien presenta brotes alérgicos.
“Mi bebé es alérgico y se la pasa brotado, la dermatóloga me pidió que aparte al gato”, contó Camilia, quien además señaló que vive en una casa de dos ambientes y no cuenta con otro espacio donde pueda mantener separada a la mascota.
Nina es descrita como una gata “súper buena, amorosa y cariñosa”. La familia aclaró que nunca convivió con perros, por lo que no pueden asegurar cómo sería su adaptación con otros animales.
Por este motivo, buscan para ella una adopción responsable, donde pueda recibir el cuidado y el cariño que necesita y comenzar una nueva etapa en un hogar seguro.
