La Base Naval Integrada de Ushuaia, un proyecto que lleva décadas esperando su concreción, volverá a tener obras a partir de comienzos de 2027, según las previsiones del Gobierno nacional. Si no se presentan imprevistos, los trabajos finalizarían hacia fines de 2029.
El proyecto contempla una inversión inicial de $217.954 millones, fondos que ya fueron reasignados al Ministerio de Defensa mediante el Decreto 867 firmado por Javier Milei. A ese monto se sumarían más de $300.000 millones adicionales contemplados en el Presupuesto 2027, aunque esta segunda parte dependerá de la aprobación del Congreso. En total, la inversión proyectada superaría los $500.000 millones.
La futura base estará ubicada a pocos metros del Aeropuerto Internacional de Ushuaia, sobre la costa de la bahía de Ushuaia y con salida al canal de Beagle. La planificación contempla más de 39.000 metros cuadrados de superficie cubierta, además de 585 metros de muelle, instalaciones logísticas, depósitos, talleres, cámaras frigoríficas, un helipuerto y distintos edificios destinados al funcionamiento de la Armada.
El ministro de Defensa, Carlos Presti, y el canciller Pablo Quirno recorrieron el lugar junto a autoridades militares y legisladores fueguinos para conocer los detalles técnicos del proyecto.
Presti remarcó que se tratará de una instalación “cien por ciento argentina” y perteneciente exclusivamente a la Armada Argentina, sin participación de otros países.
