Desde Bracco Suspensiones advirtieron un incremento en las consultas y arreglos vinculados a la suspensión y el tren delantero de los vehículos, una situación que atribuyen directamente al estado de las calles en la ciudad.
Oscar, responsable del lugar, explicó que el trabajo diario se organiza con cupos limitados. “Atendemos por la mañana, hacemos revisiones de 9:30 a 11 y trabajamos con ocho autos por día”, detalló. Además, señaló que la demanda es constante: “Con el tema de los turnos a veces se llena, siempre hay trabajo”.
En cuanto al estado de los vehículos, fue contundente: “Algunos vienen detonados, con el tren delantero reventado. Por cómo están las calles viene mucho trabajo de eso. Los clientes se quejan, hay muchos baches”.
Respecto a los costos, indicó que la mano de obra para reparar el tren delantero ronda entre los 400 y 500 mil pesos, mientras que los repuestos corren por cuenta del cliente. “Sumando los repuestos, el arreglo puede llegar al millón de pesos en un auto”, precisó.
Por último, comentó que las fallas más comunes que detectan en las revisiones son “un extremo de dirección o una rótula”, piezas clave que suelen deteriorarse rápidamente ante el mal estado del asfalto.

