La sede de la Supervisión de Escuelas, ubicada en Kilómetro 3, exhibe las secuelas de una jornada de máxima tensión. El frente del edificio público terminó con vidrios rotos y aberturas dañadas tras los incidentes ocurridos en el marco de la segunda jornada del paro de 72 horas que lleva adelante el gremio ATE por reclamos salariales.
La situación se complicó cuando un grupo de manifestantes se concentró frente a las oficinas para entregar un petitorio. Según las imágenes que circularon en las últimas horas, se produjeron forcejeos y lanzamiento de elementos contundentes
El conflicto escaló rápidamente y las fuerzas de seguridad intervinieron utilizando gases lacrimógenos.
