El partido, que se iba a jugar en Hannover, se suspendió por indicios de que podía haber un atentado dentro del estadio. Los hinchas que estaban en el estadio fueron evacuados.
Alemania-Holanda debía jugarse este martes en Hannover, pero el amistoso se suspendió por amenazas de bombas. El jefe de la policía de la ciudad, Volker Kluwe, declaró a la televisora NDR: «Había un dispositivo a ser detonado dentro del estadio. El indicio nos llegó 15 minutos después de que habilitáramos los ingresos. Tuvimos indicios concretos de que alguien quería detonar un explosivo en el estadio. Hallamos una nota sobre un posible ataque con bomba».
Se vivieron momentos de pánico en el HDI-Arena cuando se decidió evacuar el estadio, mientras los hinchas ya comenzaban a ocupar sus butacas. Según la agencia DPA, las autoridades germanas fueron alertadas de la amenaza por un servicio de inteligencia extranjero.
Se dijo que los explosivos estaban colocados en una falsa ambulancia ubicada en las afueras del estadio. Sin embargo, luego en una conferencia de prensa del minitro del Interior, Thomas de Maziere, dijo que no consta esa realidad. Sí admitió que él dio la orden de cancelar el juego. Tampoco se confirmó la existencia de los explosivos, pero tampoco eso fue negado.
Estaba previsto que la canciller Angela Merkel fuera a ver el estadio junto a otros miembros de su gobierno. Pero regresó en avión a Berlín tras conocer la suspensión. Los jugadores de Alemania se encontraban en viaje al estadio, por lo que emprendieron la vuelta, y los holandeses ya estaban en los vestuarios, por lo que dejaron la cancha al conocer la decisión oficial.
Poco después de lo ocurrido en el estadio, se informó que otro artefacto explosivo fue hallado cerca de la estación de tren de Hannover, con lo cual se constata que la intención de los criminales era realizar atentados simultáneos como los de París. Ese lugar fue evacuado, como una sala de conciertos en la ciudad germana.
El shock post atentados en Francia, con un saldo de 132 muertos y más de 300 heridos, tiene sus consecuencias en todo el continente. Este martes, más temprano, se había suspendido Bélgica – España por pedido del gobierno.
La selección de Alemania ya había sido protagonista del incidente del último viernes, cuando se escuchó el estallido de una bomba mientras se jugaba en el Stade de France el amistoso ante los galos. Aquella noche los futbolistas debieron pasar la noche en el vestuario por seguridad.
