Contando los días para que se cumplan los 10 de confinamiento por haber arribado al país sin su vacuna anti rabia, el animal está encerrado en un muy pequeño canil y recibe a sus visitantes con mucha emoción y hasta dando grandes saltos.
Con el trabajo del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), Coco está varado en el aeropuerto internacional de Ezeiza en un canil de tres metros por dos al haber recibido el ok para que se quede en Argentina.
Las imágenes y videos actuales de la mascota fueron subidas a la cuenta de Instagram «Somos animales de radio». Su activista, Nora Portela, que también conduce la ONG «Aliento de vida animal» es la autorizada a visitarlo y cuidarlo por un rato.
«Doy mi palabra y mi ONG va a visitarte todos los días para mimarte y alimentarte hasta que te liberen y estés nuevamente con tu familia. Falta menos«, expresó.
En el video publicado, el perrito ladra y salta con mucha desesperación, mientras ve que su cuidadora temporal se acerca hacia él. Por los fuertes fríos en todo el país, Coco cuenta con un abrigo para no pasarla tan mal y además tiene una pelota para divertirse.
La historia del pequeño animal dice que arribó al país desde Hungría acompañado por su dueño, pero como no tiene el certificado veterinario internacional y tampoco la vacuna antirrábica actualizada, el SENASA bloqueó su ingreso. El caso generó tanta repercusión social negativa que el organismo accedió a dejarlo al perro en el país con la condición de que haga una cuarentena de diez días y que sea vacunado.
