Una mujer contagiada de Covid fue condenada a prisión por no admitir un contacto estrecho

Mantuvo múltiples reuniones con un amigo el mismo mes que dio positivo y no lo informó a las autoridades. Un tribunal de Singapur condenó a cinco meses de prisión a una mujer que había contraído el COVID-19…

sábado 09/01/2021 - 17:10
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Mantuvo múltiples reuniones con un amigo el mismo mes que dio positivo y no lo informó a las autoridades.

Un tribunal de Singapur condenó a cinco meses de prisión a una mujer que había contraído el COVID-19 en febrero del año pasado por ocultar haber estado en contacto con un conocido aquel mismo mes, informó este sábado la prensa local.

Oh Bee Hiok, de 65 años, ocultó al Ministerio de Sanidad que se había reunido en múltiples ocasiones con su amigo Lim Kiang Hong, de 71 años, antes de que se le diagnosticara la enfermedad el 26 de febrero pasado, por miedo a que pensaran que pudiera tener una relación extramatrimonial con él, indicó este sábado el periódico de la ciudad-Estado The Straits Times.

Por ocultar dicha información, un tribunal singapurense condenó la víspera la mujer a la pena de cárcel, después de que el Ministerio de Sanidad descubriera, a través de los tickets de estacionamiento de ambos y otras pruebas, que había estado en contacto con su amigo varios días a la semana, aprovechando que su marido se ausentaba para ir a jugar al bádminton.

El amigo de la acusada también contrajo el COVID-19 un mes después, aunque no por haber estado en contacto con la mujer, pero eso no fue óbice para que el juez impusiera una pena de prisión, a pesar de haber sido el argumento de la defensa para que la sentencia se limitara a una multa.

“Aunque puedo entender los motivos de la señora Oh y su deseo de mantener en secreto sus reuniones con el señor Lim, estoy de acuerdo en que se trata de razones egoístas e interesadas, en detrimento de la acuciante necesidad de interés público de controlar la pandemia”, razonó el juez al dictar sentencia, según recoge el Straits Times.

La decisión de la justicia se da en medio de una polémica decisión del gobierno de darle vía libre a la policía para que investigue contactos estrechos entre los ciudadanos. El ejecutivo había reconocido, la semana pasada, que las fuerzas de seguridad tendrá acceso a los datos del rastreador utilizado en la ciudad-Estado para evitar la propagación del COVID-19 en caso de que sea necesario para una investigación criminal.

El ministro singapurense de Interior, Desmond Tan, admitió ante el Parlamento que las autoridades tendrán acceso a la información recabada, algo que generó ruido este martes en la pequeña nación ante la supuesta vulneración en las políticas de protección de datos.

La ciudad-Estado, de 5,6 millones de habitantes, contabiliza desde el inicio de la pandemia 29 fallecidos por la COVID-19 y 58.813 casos confirmados, alrededor del 90 por ciento entre trabajadores inmigrantes poco cualificados que viven hacinados en barracones.

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