Natalia Rost y su marido actualmente no tienen trabajo porque sufrieron accidentes laborales. Al no poder pagar el alquiler ya tienen orden de desalojo pero tienen a su cargo a un nene de 7 años con síndrome de Asperger. Piden ayuda a la comunidad.
En este sentido, señaló: “Estamos preocupados porque tenemos dos órdenes de desalojo. Defensoría ya está actuando sobre el caso, pero bueno, desde el 2011 estoy peleando por un terreno. Me habían archivado el expediente, lo logramos desarchivar gracias al señor Othar Macharashvilli”.
“Presentamos todos los papeles de Ian y los míos, que tengo CUD de discapacidad por un accidente laboral que sufrí y Ian tiene Asperger”, dijo en diálogo con FM La Petrolera 89.3 MHz.
Asimismo, aclaró que “hoy necesitamos que me den un terreno o poder conseguir una casa. Yo no quiero que me regalen nada, sino pagarlo acorde a nuestras condiciones, de a poco, y ver cómo podemos seguir avanzando en esto porque me preocupa muchísimo”.
“La orden de desalojo la emitieron porque no estanos pudiendo pagar el alquiler. Hace más de un año que no lo puedo pagar porque no tenemos ingresos fijos. La mayor cantidad de plata que nosotros agarramos es de 450.000 pesos y entre el gas, la luz, la comida para el nene, hoy en día es imposible vivir con esa plata”, indicó.
En este marco, destacó: “No sabemos cómo seguir con todo esto. Ya es desesperante la situación porque tenemos un menor de edad con CUD”.
“En pleno invierno nos cortaron el gas, me sacaron el medidor en pleno invierno. Luché, hice un plan de pago, lo pude empezar a pagar, pero ahora me lo quieren cortar nuevamente porque o pagaba el plan o le daba de comer al nene. Ahora tengo que ir a Camuzzi a hacer un nuevo plan de pago, pero hago el plan de pago y no puedo seguir pagando las boletas actuales”, explicó.
A su vez, añadió: “Si yo consigo un terreno y tengo que poner cuatro chapas para que 3 el nene esté seguro, lo hago, soy capaz de todo. Tanto yo como el papá somos capaces de todo para que él esté seguro. Nosotros buscamos su seguridad, nada más que eso, queremos que esté bien”.
“El nene llegó a Comodoro con 7 añitos en el medio de una disputa judicial. El fue traído desde La Pampa por maltrato psicológico, físico y ambiental. Cuando llegó acá lo único que comía eran salchichas y golosinas. No sabía lo que era comer fideos, pollo o carne. No sabía lo que era tomar una taza de té o leche. Tampoco contaba con un acompañamiento familiar adecuado. No es por ser mala, pero usaba pañales con siete años. No se bañaba ni se vestía solo, acá de a poquito aprendió a comer, a manejarse solito como un nene normal”, aseveró.
“Tanto el pediatra como el psiquiatra nos dijeron que él es un nene normal con una condición. Su mamá está pidiendo verlo y es entendible porque es la mamá. Nosotros nunca le negamos quién es su mamá. Siempre le decimos cómo se llama, quién es, dónde está. Hay veces que me entiende y hay veces como que: ‘Chau, me fui a jugar’ y está todo al revés. Otras veces me dice mamá a mí. Ya dejó los pañales y come todo lo que se le ponga arriba de la mesa”, resaltó.
“Ahora lo que nosotros más necesitamos es un lugar donde vivir”, manifestó.
Por otro lado, recordó que para llegar a fin de mes “vamos a ferias, publico en Facebook todo lo que tengo para vender. Estoy vendiendo ropa usada, también tengo copas, vasos, tazas. Si tengo que vender toda la casa para poder darle de comer al nene, lo voy a hacer”.
Finalmente, Rost concluyó: “El nene asiste al psicólogo y al psiquiatra. Tenemos que presentar un par de papeles -a través del Hospital Regional- para que nos den el ayudante terapéutico para la escuela”.
Quien quiera o pueda colaborar se puede comunicar al teléfono 297-5007843.
