Durante los festejos por el Día de las Infancias, un predio colmado de familias en la localidad de Trevelin fue escenario de un suceso inusual. Una avioneta sobrevoló la zona y, en lo que por un instante pareció ser una maniobra de fumigación, arrojó miles de caramelos para los más pequeños.
La iniciativa, llevada a cabo por la agrupación Patagonia Bush Pilots, sorprendió gratamente a los presentes. En lugar de productos agrícolas, desde la aeronave comenzaron a caer golosinas sobre el campo, lo que generó una gran alegría entre las familias y, especialmente, entre los niños que participaban de la celebración.
Desde la agrupación aeronáutica destacaron que la misión del vuelo, que no llevó pasajeros, fue transportar «sonrisas y un poquito de magia desde el cielo», buscando transformar una pasada de apenas unos segundos en un recuerdo para toda la vida. El particular momento se convirtió rápidamente en una de las postales más llamativas y emotivas de la jornada.
