Gerardo Colo es un ingeniero oriundo de Comodoro Rivadavia y estuvo en Japón por su trabajo semanas antes del terremoto de 8.9 grados que el viernes sacudió la isla. Ahora se encuentra en Hawai, una zona del Océano Pacífico donde están en alerta de riesgo de tsunami por las réplicas que en territorio japonés han superado los 6 grados en la escala de Ritcher.
“Es una sensación rara pensar que estuve ahí hace algo más de dos meses”, relató en una entrevista a la agencia Télam el joven comodorense. Además, informó que se encuentra en buenas condiciones, para tranquilizar a sus familiares y amigos.
“Cuando estuve en Japón todo era perfecto, ciudades diagramadas al detalle y milimétricamente, donde todo mundo respeta las reglas. Hoy ver que todo eso se rompió debe ser un shock increíble”, afirmó.
Alarmas
Gerardo, hoy en Honolulu, reconoció que en esa isla -uno de los 50 estados de EE.UU.- las alarmas por posibles tsunamis generaron operativos de seguridad que necesitan de la colaboración de los habitantes y de los turistas. “Los colectivos no funcionan y no te podés meter al agua, ya que te saca la Policía”, contó.
“Estábamos cenando a eso de las nueve y escuchamos una sirena súper fuerte en varias partes de la isla, preguntamos qué era y nos dijeron que era alerta de Tsunami. Cuando me conecté a Internet me enteré del terremoto con tsunami en Japón”, narró.
“Las sirenas fueron muy fuertes y sonaron en toda la isla, yo estaba en un hostel que está un poco alejado de la costa, en una zona de montaña y alta y el agua no tenía chances de llegar hasta ese lugar”, agregó.
Preocupación
Dentro de los operativos de seguridad en Hawai, se busca que la población use con racionalidad las vías de comunicación para no saturarlas. Es que la mayoría de japoneses que viven en Hawai “querían comunicarse con sus casas”.
“Hay mucha colonia de japoneses y estaban pendientes de la situación en su país, hubo mucho movimiento, aunque con cierta tranquilidad en nuestro caso”, comentó el ingeniero comodorense.
En relación a cómo viven la gente de Hawai y los turistas estos días, Gerardo sostuvo: “los visitantes japoneses, que son muchos, fueron los más afectados, pendientes de su país y su familia”.
“Haber pasado por los lugares donde pasaron estas tragedias nos muestran que uno no es nada y que contra la fuerza de la naturaleza no se puede cambiar lo que pasa”, reflexionó.
(Jornada)
